El cumbiero subversivo

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Foto: larazondemexico

Y el sonido se mezcló con el murmullo del río. Había una lluvia adentro: sólo los dedos de Celso hacían posible el despeñadero rítmico. Era un temblor sobre la inmensidad de los acordes. “¿Y cómo usted le hace compay pa‘que eso suene como una orquesta? Le preguntó el tresero cubano Pancho Amat a Celso Piña. “Yo no le hago nada, sólo pongo los dedos en el lugar debido y abro y cierro el fuelle de acuerdo me lo dice el viento”, contestó el acordeonista, cantante, compositor y arreglista de Monterrey.

El músico británico Ry Cooder quería hacer un dueto con él. “Bueno, puede salir una cumbia inglesa interesante”, acotó el intérprete de “Cumbia sobre el río”. Nunca coincidieron, el prodigio quedó ensimismado en el diapasón del acordeón y en las cuerdas de la guitarra del productor de Buena Vista Social Club.

El gran aporte de Celso Piña radica en mudar las virtudes de un instrumento musical armónico de viento a los intrépidos tabaleos de una métrica de rítmica redundada. “Soy autodidacto, mi primer acordeón me lo dio mi padre. Todo me entra por las orejas y cuando yo escuché una cumbia me dije: ‘Es lo que quiero tocar con este fuelle y estas teclas y estos botones’. Aprendí oyendo”. Su acordeón arropaba el vallenato: García Márquez y Mercedes zapatearon con él “Una casa en el aire”. Y el cosmos afrocaribeño conversaba con la cumbia norteña. Y el ska, hip-hop y reggae se columpiaban en las pupilas de Celso.

Y con “La piragua”, el gran tema del colombiano José Benito Barro,  puso a bailar a medio mundo. “Cumbia arenosa”, “La Negra Nelly”, “Gitana”, “Macondo”, “La cumbia sampuesana”, “Cumbia arenosa”, “Oye”, “Bésela ya”, “Aunque no sea conmigo”, “Cumbia poder”... /  “Vente para acá / que el mundo te llama para parrandear / vamos a tejer un sombrero sampuesano / y lo vamos a vender al Continente Americano / Y la mata del peyon se destaca la nación”. “Y cómo usted hace que los botones digan esos ritmos”, le preguntó un periodista. “Yo soy un cumbiero subversivo. Por eso el viento entra en los fuelles del acordeón y gritan para fuera”, le respondió Celso Piña.

http://www.youtube.com/watch?v=Wgc6CQNI2x8

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