La partida del conductor de Ventaneando, Daniel Bisogno, ayer 20 de febrero, a los 51 años, conmovió a muchos de sus seguidores y colegas. Su muerte ocurrió después de varios meses de complicaciones de salud, que incluyeron una grave infección que lo llevó a estar hospitalizado en terapia intensiva.
Aunque había sido dado de alta y regresó brevemente a la televisión para conducir el programa de espectáculos de Pati Chapoy, su salud se deterioró nuevamente, lo que llevó a su hospitalización final. En sus últimos días, se hablaba de la necesidad de un trasplante de hígado, pero lamentablemente, El Muñeco falleció antes de que esto pudiera concretarse.
El presentador en algunas entrevistas se mostró vulnerable con la audiencia y confesó su miedo a perder la vida. Te compartimos qué dijo en esas ocasiones.
Las veces que Daniel Bisogno confesó cuáles eran sus mayores miedos
La muerte me da mucho miedo porque además soy muy escépticoDaniel Bisogno
En entrevistas pasadas, Daniel Bisogno compartió sus sentimientos y preocupaciones más profundas sobre la vida y la muerte. Su temor a la muerte era evidente, ya que el conductor de Ventaneando confesó abiertamente que este era uno de sus mayores miedos.
“La muerte me da mucho miedo porque además soy muy escéptico”, explicó en una entrevista que ofreció al periodista Alberto Tavira, revelando que, a pesar de intentar no pensar en ella, su presencia lo acompañaba de forma constante.
Para Bisogno, la idea de lo que sucede después de morir era incierta, lo que generaba en él un sentimiento de angustia. Además, confesó que prefería no reflexionar demasiado sobre su propio fin, aunque era consciente de la inevitabilidad de este.
“Procuro no pensar en el final, aunque lo tengo presente diario”, agregó en esa ocasión.
Por otro lado, también compartió su temor hacia el envejecimiento, algo que le preocupaba, ya que observaba cómo sus padres comenzaban a perder capacidades físicas y mentales.
“La vejez es algo que me pone tenso porque veo cómo mis papás empiezan a perder capacidad para algunas cosas, reflejos para otras, memoria”, expresó.
Además, explicó que cuando muriera le gustaría llevarse un chupón de su hija Micaela, de 8 años.
“Me llevaría el chupón de mi hija para que cuando me vaya nunca se me olvide la experiencia que es ser papá”, dijo.