Dejando de lado lo inverosímil del punto de partida y su planteamiento sobre que pudiera prosperar un negocio donde para compensar ausencias o resarcir infidelidades y otros problemas por el estilo, las personas contraten sustitutos temporales de algún familiar, amigo o conocido, sin que el encargado de interpretarlo, al tomar luego otro de los papeles solicitados, llegue a encontrarse con quien fue objeto del engaño como parte de alguno de los servicios anteriores; bien se puede disfrutar de la sutileza del desarrollo y sumergirse en la reflexión que Familia en renta plantea sobre los dilemas morales implícitos a la hora de lucrar con la verdad y las carencias afectivas, por más que se busque justificarles en las supuestas buenas intenciones.
- El Dato: La película dirigida por Hikari, cuenta con las actuaciones de Brendan Fraser, Mari Yamamoto, Shannon Mahina Gorman y Takehiro Hira, entre otros.
El rol principal, Philip, va por cuenta de Brendan Fraser —ganador del premio Oscar por La ballena (2022)—, quien vaya que sabe equilibrar desconcierto y vulnerabilidad con la justa dosis gestual y emocional para mantenerse lejos de los manipuladores artificios en los que era muy fácil que cayera al interpretar a un actor venido a menos y sumergido en el desencanto mientras deambula en las calles de Japón.
Este personaje acepta el ya mencionado trabajo de suplantación y comienza a romper las reglas al involucrar sus sentimientos con los de los clientes. Gracias a ello, y a lo natural de la química que establece con el anciano y la niña coprotagonistas de la cinta, las situaciones fluyen ligeras y agradables a pesar de lo predecible de algunas de ellas y del conflicto final, lo cual no le resta profundidad a los cuestionamientos y a un muy sugestivo epílogo.
Hay, además, desde las secuencias iniciales con las melancólicas miradas que el personaje de Philip da a otras viviendas a través de la ventana de su departamento, cual si quisiera hacer suyas las cálidas postales de convivencia doméstica; un leve, pero significativo toque de ironía con respecto a la soledad crónica que sufren muchos de los habitantes de las grandes urbes.
Familia en renta, dirigida por Hikari —37 segundos (2019) y Bronca (miniserie, 2023)—, tenía todo el potencial para convertirse en un cautivador y muy conveniente tratado sobre las relaciones humanas y el individuo varado ante el sinsentido que puede inundar lo cotidiano, si la elaboración de la trama hubiera asumido mayores riesgos en lugar de ceñirse a la fórmula. Pero, aun así, lo funcional de la manufactura, lo depurado del tratamiento y la buena mano para aprovechar a los actores en papeles más que a modo, le alcanza para ponderar el mensaje dentro de una muy disfrutable propuesta fílmica.
Con una hora y 50 minutos de duración, la película llamada en inglés Rental Family y ambientada en la ciudad de Tokio, Japón, se puede ver en salas de cine de la república mexicana desde el jueves 8 de enero.