Con esta nueva adaptación de la novela The Ax del estadounidense Donald E. Westlake, el otrora director de la legendaria versión fílmica del manga Oldboy (2003), la cual junto con Sympathy for Mr. Vengeance (2002) y Lady Vengeance (2005) formó parte de una devastadora trilogía sobre la furia y la moral, aquí ofrece una seductora sinfonía del caos con base en los contrastes entre las agudezas de una cámara elegante y perspicaz a la hora de delinear con picadas y contrapicadas las amargas peripecias que entre lo incidental y lo rebuscado van de la tensión a la estridencia, y los diálogos sin desperdicio empujando demoledoras disertaciones sobre el hombre común, quien al despertar del idilio con el sistema y enfrentar la pesadilla del desempleo, desarrolla un retorcido plan que con cada complicación resquebraja sus principios y revela su verdadera naturaleza.
“La Única opción”, frase que enarbola el título, es repetida una y otra vez por los personajes en distintos momentos, como si con ello bastara para lavarse las manos, justificarse y acallar la conciencia, pero además con cada situación adquiere un matiz distinto para funcionar como irónico cierre de amargos planteamientos y apunte hacia el siguiente nivel de transgresión personal al que el protagonista es capaz de llegar.
Los breves segmentos que dan panorama con respecto al ramo laboral papelero con el que se relaciona la historia, tienen un aire documental que funciona no sólo para convenientemente recordarle al espectador lo real detrás del retorcido artificio de esta tragicomedia negra, sino que refuerzan la metáfora sobre el ser humano y su afán inconsciente por impulsar empresas que tarde o temprano le vuelven prescindible, obsoleto y tan reciclable e indolente como la materia prima que en este caso comercializan. Y si de secuencias memorables se trata, debemos mencionar el delirio que alcanza aquella de la criminal irrupción en casa de uno de los desempleados, donde los cambios de volumen, la estructura y la letra de una canción marcan el ritmo de las acciones, adquieren peso dramático y se convierten en un irónico paralelismo de la desgastada vida en pareja.

La historia del vestido que Valentino Garavani diseñó para María Félix | VIDEO
Con La Única Opción el director coreano Park Chan Wook -La decisión de partir (2022)- da una muestra del pleno estado de gracia creativo en que se encuentra, al vestir de una inteligente y profunda sutileza el sadismo físico y emocional al que acostumbra someter a sus personajes, y consignar así en la pantalla la premisa ineludible que sentencia “Es muy fácil asumirse como buenas personas desde la zona del privilegio, lo complicado es mantenerse haciendo lo correcto cuando las vicisitudes se presentan.
JVR

