COMO AGUA PARA CHOCOLATE continúa su camino en la pantalla con una segunda temporada que promete intensidad, profundidad emocional y resoluciones contundentes. Para Louis David Horné, quien da vida a Juan Alejándrez, este nuevo ciclo representa una consolidación artística y narrativa. “Mi personaje ha tenido un recibimiento muy bonito, la verdad no lo esperaba a esa escala”, confiesa el actor a La Razón, sorprendido por el impacto que la serie ha generado dentro y fuera de México.
El intérprete reconoce que la primera temporada marcó un antes y un después en su carrera. “Le ha gustado mucho a la gente, he recibido comentarios muy positivos, incluso de otros países como Colombia, Chile, Argentina y hasta Brasil”, relata. Ese alcance internacional confirma, a su juicio, la fuerza de una producción realizada en México con estándares globales.
En esta nueva entrega, Juan Alejándrez adquiere mayor peso dentro del relato. Horné adelanta que los conflictos alcanzan un punto decisivo: “Todos los ciclos de los personajes cierran de una manera muy fuerte, muy dramática, y personalmente el de Juan viene maravilloso”. Esa evolución responde, explica, a un trabajo cuidadoso desde el origen del personaje. “Desde que llegó el casting me enamoré de él; hay personajes que te enganchan desde la primera lectura y te hacen dar todavía más”, afirma.
El actor recuerda que, a diferencia de la versión cinematográfica, la serie permitió desarrollar a Juan con una complejidad inédita. “En la película aparece poco, pero aquí está superdesarrollado, con un arco dramático esencial dentro de la historia”, detalló.

