La sensualidad, el rap y el pop se fundieron la noche de ayer en el Palacio de los Deportes, donde Doja Cat ofreció su única presentación en México ante 18 mil 500 asistentes que vibraron de principio a fin con un espectáculo cargado de provocación escénica, potencia musical y visuales hipnóticos, como parte de su Ma Vie World Tour.
La rapera estadounidense, ganadora del Grammy, apareció entre penumbras, envuelta en visuales futuristas y acordes envolventes, ataviada con un body brillante de apariencia metálica y prendas ceñidas que delineaban su figura. Bastaron los primeros compases de “Cards” y “Kiss Me More” para que el recinto estallara. Gritos, celulares en alto y una ola de euforia acompañaron su entrada triunfal, mientras ejecutaba coreografías sensuales que marcarían el tono de la velada.
“Hoy venimos todos a bailar. ¿Están listos para una noche inolvidable?”, lanzó la artista, desatando un rugido colectivo que confirmó la comunión inmediata con su público mexicano.

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- El Dato: LA GIRA contempla más de 40 fechas en tres continentes (América, Europa y parte de Asia): el recorrido internacional más amplio de su carrera hasta ahora.
Respaldada por una banda de aproximadamente ocho músicos y dos coristas, Doja Cat construyó un show dinámico donde el R&B, el hip-hop y el pop se entrelazaron con precisión. Las pantallas gigantes proyectaban gráficos psicodélicos y atmósferas digitales que dialogaban con cada tema, mientras los juegos de luces amplificaban la intensidad de sus movimientos escénicos, siempre provocativos y calculados.
El setlist avanzó sin tregua. “Get Into It”, “Woman” y “Need to Know” encendieron los primeros coros masivos; “Juicy” y “Streets” mantuvieron el pulso sensual del espectáculo. Más adelante, “Agora Hills”, “Ain’t Shit” y “Paint the Town Red” elevaron la temperatura colectiva, con un público que no dejó de bailar y cantar.
La conexión fue total: la mayoría de los asistentes permaneció de pie durante toda la noche, coreando cada verso, gritándole y aplaudiéndole a la artista, quien agradecía con sonrisas, poses y constantes guiños a sus fans.
El clímax llegó con “Boss Bitch” y, sobre todo, con “Say So”, que convirtió el Domo de Cobre en una pista de baile multitudinaria entre luces estroboscópicas y visuales multicolor. Fue el cierre perfecto para una noche donde la sensualidad escénica y la energía colectiva marcaron el pulso.
Con esta fecha en la Ciudad de México, Doja Cat concluye la etapa latinoamericana del Ma Vie World Tour, para posteriormente iniciar la fase europea y cerrar a finales de año con varias presentaciones en Estados Unidos, consolidando así una gira global que reafirma su dominio dentro del pop urbano contemporáneo.

