El diablo viste a la moda 2

Brilla en la CDMX la moda de sentirse bien de Meryl Streep y Anne Hathaway

Convierten en pasarela el Museo Anahuacalli y deslumbran; “México ha sido una fuente de inspiración creativa”, dice la primera en arranque de gira para promover El diablo viste a la moda 2

LAS ACTRICES, ayer, en la pasarela Foto: Cortesía›Century fox

El Museo Casa Azul de Frida Kahlo no sólo abrió sus puertas para recibir a las actrices Anne Hathaway y Meryl Streep y su esperado arribo a México; se convirtió en el primer latido de una gira global que eligió a la capital mexicana como punto de partida para promocionar la esperada película El diablo viste a la moda 2.

Ahí, Anne Hathaway y la ganadora de tres premios Oscar, Meryl Streep, aparecieron sin estridencias, sin la distancia habitual que suele acompañar a las grandes figuras. Llegaron sencillas, sonrientes. La escena parecía suspendida entre lo cotidiano y lo extraordinario: dos figuras de talla mundial caminando entre los espacios que alguna vez habitó Frida Kahlo, ahora convertidos en testigos de una nueva historia.

Meryl Streep y Anne Hathaway, ayer en el Anahuacalli. ı Foto: Cortesía›Century fox
  • El Tip: La primera entrega del filme El diablo viste a la moda tuvo un costo de 35 millones de dólares y recaudó 326.6 millones de dólares a nivel mundial.

El encuentro fue cercano, casi íntimo. Convivieron con artistas invitados, con prensa y, sobre todo, con fans que las esperaban ansiosos en la entrada del museo, quienes lograron acercarse lo suficiente para transformar la admiración en experiencia. Firmaron autógrafos, posaron para fotos, escucharon palabras temblorosas por la emoción. No hubo prisa. No hubo distancia.

Aprovecharon para las selfies. ı Foto: Cortesía›Century fox

“Gracias por recibirnos en nuestra primera parada de prensa. Gracias por darnos este sentimiento divino”, expresó Anne Hathaway, marcando el tono emocional del día. Más tarde, reforzó esa conexión: “Estoy muy feliz de estar aquí. Es increíble sentir este cariño tan de cerca”, dijo, en medio de sonrisas y aplausos.

Las intérpretes, posan con 20 diseñadores mexicanos en la premier, ayer. ı Foto: Cortesía›Century fox

La visita, además, se convirtió en una postal perfecta para el arranque de la gira: moda, arte y cine convergiendo en un mismo espacio, algo que ha sido destacado en medios internacionales como el inicio de un recorrido que promete ser tan estilizado como la propia película.

Veinte diseñadores encabezaron el desfile de modas en honor a la cinta ı Foto: Cortesía›Century fox

Meryl Streep, por su parte, mantuvo la elegancia serena que la caracteriza. Observadora, atenta, cercana en los gestos más pequeños, confirmó que su presencia no necesita grandes discursos para imponerse. Bastó su disposición para detenerse, mirar y saludar.

Las actrices recorrieron parte de la Casa Azul, donde Anne Hathaway compartió la admiración que siente por la pintora mexicana Frida Kahlo. ı Foto: Cortesía›Century fox

PASARELA CON SELLO ROJO. Con el paso de las horas, el ritmo cambió. El traslado al Museo Anahuacalli, concebido por Diego Rivera, marcó la transición de lo íntimo a lo monumental. La piedra volcánica, la iluminación y la arquitectura imponente crearon un escenario que parecía diseñado para la ocasión.

Afuera, desde antes del inicio, los fans ya estaban ahí. La amenaza de lluvia rondaba y una ligera llovizna comenzó a caer sin alterar el ánimo. Nadie se movía. Paraguas abiertos, celulares en alto, miradas fijas en la entrada.

Martha Debayle fue la conductora. ı Foto: Cortesía›Century fox

La alfombra roja desplegó su propia narrativa. Por ella desfilaron actores como Claudia Álvarez, Michel Duval, Mariana Botas, Jessica Segura, Alejandro Nones y Azul Guaita, junto a modelos, diseñadores e invitados especiales.

La pasarela fue el corazón de la noche. Más de 20 diseñadores mexicanos presentaron sus propuestas en un desfile que dialogó con la arquitectura del recinto. Las telas parecían cobrar otra dimensión bajo la luz tenue del recinto.

Y entonces, el instante suspendido. La aparición de Anne Hathaway y Meryl Streep provocó una ovación inmediata. El aplauso fue largo, sostenido e inevitable.

Veinte diseñadores encabezaron el desfile de modas en honor a la cinta ı Foto: Cortesía›Century fox

Hathaway tomó la palabra con emoción visible: “Leí el guion y era fantástico. Estoy muy feliz de que eventualmente lo puedan ver”, dijo. Luego, profundizó: “Creo que debemos emocionarnos porque la alegría es algo por lo que vale la pena presentarse. Esta película tiene corazón, inteligencia, pero también mucha diversión”.

Miró al público, hizo una pausa y añadió: “Siempre podemos usar un poco más de eso en nuestras vidas”. Más adelante, celebró el momento: “Es increíble que estemos aquí. México es la primera parada de nuestro tour de prensa”.

Meryl Streep acompañó con una presencia firme, reafirmando el peso simbólico de este regreso fílmico que, antes de su estreno, ha generado una expectativa pocas veces vista, con rodajes que ya habían provocado multitudes en otras ciudades. “Es increíble el cariño y el impacto que tiene la gente con los personajes, la conexión que marcó esta película con la audiencia es demasiado, de no creerse”.

A lo largo del día, la presencia de Anne Hathaway y Meryl Streep no sólo despertó euforia, también dejó ver una postura más reflexiva sobre la industria que retratan. Durante recientes entrevistas en torno al rodaje, ambas han coincidido en la necesidad de evolucionar la narrativa de la moda en la pantalla grande.

Lo vivido en la capital mexicana no sólo fue un arranque espectacular, sino también un reflejo de cómo esta secuela intenta actualizar su discurso sin perder la esencia que la convirtió en un referente cultural a nivel internacional.

El cierre fue íntimo, casi ceremonial. Los asistentes fueron guiados a una proyección exclusiva de los primeros 20 minutos de la película. Sin cámaras. Sin registros. Sólo la experiencia.

Pero afuera, la historia seguía. Los fans permanecían, aún bajo la llovizna, esperando un instante más. Esa persistencia terminó de definir la noche. Porque si algo quedó claro, es que el vínculo entre esta historia y su público sigue intacto.

Orgullo nacional

Veinte diseñadores encabezaron el desfile de modas en honor a la cinta. Destacaron los atuendos blancos que contrastaban con la zapatilla monumental que se colocó en el patio del recinto.