Entrevista con Humberto Vélez

¡Ay, caramba! de dar voz a Homero a unirse al universo de Los Simpson

El actor de doblaje declara a La Razón que no sólo es un homenaje a México y a él, sino a un gremio que ahora exige sus derechos frente a la IA; cuenta cómo fue el proceso de grabación, en especial, cuando se vio en la pantalla

Humberto Vélez, en el capítulo 12 de la temporada 37 de Los Simpson Foto: Especial

Una tarde común en la vida del actor de doblaje Humberto Vélez lo cambió todo, pues pasó de ser la voz en español de Homero en Los Simpson a convertirse en un personaje más de la exitosa serie en su versión original. Un hecho inédito que ve como un reconocimiento, no sólo respecto a su trabajo, sino para un gremio que actualmente en el país lucha por sus derechos frente a la Inteligencia Artificial.

En el episodio The Fall Guy Yi Yi, el número 12 de la temporada 37, que ayer se estrenó en Disney+, en su versión en castellano, pudo verse dentro del universo del programa: se transformó en un hombre amarillo y prestó su voz al caótico padre de Bart y al Hombre Abejorro.

  • El Dato: Las actrices Patricia Acevedo y Claudia Motta, voces clásicas de Lisa y Bart, respectivamente, también forman parte de este entrañable homenaje al país.

En entrevista con La Razón, el actor de doblaje habla de esta emoción compartida y cuenta cómo recibió la llamada que ahora lo ha puesto al nivel de célebres figuras que han aparecido en la producción, como Elton John, Michael Jackson o Paul McCartney. Su mayor sorpresa fue verse en la última sesión de grabación.

Aparecen Los Tigres del Norte, que entre sus temas destaca “La jaula de oro” ı Foto: Especial

¿Qué representa que un actor salte a la pantalla, en un contexto en el cual el gremio del doblaje está luchando por sus derechos? El hecho de que un actor de doblaje participe en la grabación en inglés en el programa original que dobla no había sucedido nunca. Si esto está ocurriendo en el programa más importante de todos los tiempos en la televisión internacional, se convierte en un triunfo no sólo para un intérprete, sino para todo el doblaje, en un momento en que estamos tratando de que se hagan valer los derechos de la voz de un gremio normalmente muy marginado y olvidado. Que me pongan dibujado en la serie original es un bombazo para mí, para mi corazón de niño, pero también un reconocimiento a todo el doblaje mexicano. Estoy feliz.

  • El Tip: La historia del episodio se centra en el Hombre Abejorro, cuyo nombre real es Pedro Chespirito. Es toda una carta a las tradiciones y cultura de México.

¿Cómo le llegó la propuesta? Caminando por la calle en un día normal, de los que uno va y trata de trabajar para sacar un centavo o dos para pagar la renta y todo lo que tiene que hacer, sonó el teléfono, era César Mazariegos, productor, escritor y director de voces de Los Simpson. Me dijo que tenía la idea desde hace muchos años de trabajar conmigo un episodio en inglés. Quería tener mi permiso para escribir un capítulo en el que el Hombre Abejorro fuera el protagonista y yo hiciera la voz. Sólo me dijo que tenía que saber hablar el idioma. Me mandó una hoja de libreto para hacer una prueba, la grabé inmediatamente y se la mandé. Me comentó: “Usted está mucho más calificado de lo que esperaba”.

¿Qué proceso siguió? Me empezó a mandar partes del guion, era muy chistoso, porque me lo iba imaginando todo. Como soy el director de diálogos desde hace tantos años, tengo en la cabeza todas las imágenes de Los Simpson y el ritmo del programa. Iba pensando que sería un éxito. Fui descubriendo que no solamente me incluía a mí como un reconocimiento por mi participación en la serie en español, sino también a Alejandro González Iñárritu y, al final, me dijo lo de Los Tigres del Norte.

Era un homenaje a México en su totalidad, se desarrollaba aquí, venían a las pirámides de Teotihuacán, a la Catedral, a Coyoacán, a conocer, a grabar como si fuera una película dirigida por Iñárritu. Me llenó de orgullo enorme ser partícipe.

¿Cómo se hicieron las grabaciones? Fijamos tres sesiones y al final me tenían reservada una sorpresa. La primera fue sin los muñecos, porque no estaban dibujados. En la segunda eran puros trazos nada más, a veces no tenían boca. En el tercero ya estaba terminado y había que afinar algunos detalles. Ahí vi un fragmento donde salgo yo, lo vi y dije: “Ese personaje se parece a mí”. César me comentó: “Es usted, le tenía esa sorpresa”. Para mí era una maravilla, un grandísimo honor, un placer estar trabajando durante 37 años en esta producción, aparecer, doblarme en inglés y español, imagínese. Fue una cosa que nunca pensé en la vida cuando en 1966 le dije a mi mamá que quería ser actor de doblaje. Quería ser una voz famosa como la de Pedro Picapiedra, se me cumplió, pero las expectativas sobrepasaron lo que yo pensé esa tarde.