La actriz Alejandra Herrera, reconocida por su participación en la película Roma y en proyectos como Un cuento de pescadores, considera que el cine mexicano atraviesa un momento de transformación en el que las historias locales y las leyendas tradicionales están encontrando nuevos espacios para llegar al público.
En entrevista con motivo de la película El ritual del nahual, en la que ella participa, la actriz celebró el auge del horror folclórico mexicano y la creciente presencia de este tipo de producciones en las salas comerciales del país.
“Pienso que hay un cambio de paradigma ya en el cine mexicano, que ya estamos volteando los ojos hacia nosotros mismos y a nuestras historias, a nuestras narrativas, creencias y nuestro imaginario”, afirmó.

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Para Herrera, el público también ha comenzado a responder de manera positiva a estas propuestas, impulsadas por nuevos realizadores y por la apertura que han generado las plataformas y los nuevos modelos de distribución.
“Ahora estas películas ya no se pueden ver solamente en festivales o en la Cineteca, o en Canal 22 a las 10 de la noche. Ya se están viendo en todas las salas comerciales y eso es un gran logro”, señaló.
El nahual desde una mirada ancestral
Uno de los elementos centrales de la película es la figura del nahual, personaje profundamente arraigado en la tradición oral mexicana. Sin embargo, Herrera considera que la cinta busca recuperar una visión más cercana a sus raíces prehispánicas.
“Creo que estamos regresando a la figura del nahual que estaba antes de la llegada de los españoles, que justo es la figura de protección, la figura que está en contacto con la naturaleza”, explicó.
La actriz considera que con la colonización surgió una interpretación negativa de este personaje, asociándolo con el miedo y la oscuridad, una visión que la película busca replantear.
“Ahora esta visión creo que estamos volviendo a lo que era, a lo que realmente éramos como cultura, como país, como sociedad”, comentó.
Rescatar las lenguas originarias
Además de las leyendas tradicionales, Herrera destacó la importancia de incorporar las lenguas indígenas dentro de las producciones cinematográficas mexicanas.
“México tiene tantos idiomas, 68 idiomas originarios. Siempre nos quedamos en mixteco, zapoteco y nada más. Hay mucho más que eso”, afirmó.
Para la película, el elenco trabajó con un coach especializado para aprender tenek, una experiencia que calificó como desafiante debido a la riqueza simbólica de las lenguas originarias.
“Son idiomas complejos. Para mí, que me encantan los idiomas, los idiomas originarios son muy complejos porque hablan más metafóricamente, simbólicamente, no como nosotros que estamos acostumbrados a la literalidad”, explicó.
Construir un personaje desde la naturaleza
En El ritual del nahual, Herrera interpreta a Isabel, un personaje profundamente conectado con el entorno natural. Para prepararlo, la actriz buscó reconectar con elementos esenciales de la experiencia humana.
“Creo que debemos regresar a nuestro estado primigenio, que es la naturaleza, estar en el presente”, comentó.
Durante el proceso de filmación, el bosque se convirtió en un elemento fundamental para la construcción del personaje, al grado de considerarlo uno de los protagonistas de la historia.
“Bastaba dejar de hacer para escuchar ese silencio entre comillas, porque tengo claro que ya el silencio no existe, y solamente responder a los estímulos que te da la naturaleza”, relató.
La actriz también recurrió a su formación en teatro Nō japonés y danza tradicional coreana para desarrollar la corporalidad y fisicalidad de Isabel.
Un llamado a mirar las historias propias
Finalmente, Herrera invitó al público a acercarse a la película con una mente abierta y a reconectar con las historias que forman parte del imaginario colectivo mexicano.
“Es momento de que le den oportunidad a nuestras propias historias y que vayan a recordar un poco de sus infancias y esos miedos infantiles de monstruos que los cuentos de las abuelitas nos hacían tener”, expresó.

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