Guerra de sangre

Bárbara de Regil pone a prueba el legado de Rosario Tijeras

La actriz afirma que quiere dar lo mejor en cada escena, “peleando o luchando”; Samantha Acuña gana protagonismo con una Rubí más madura y determinante

BÁRBARA DE REGIL al dar vida a Rosario Tijeras Foto: Especial

Bárbara de Regil está de regreso como Rosario Tijeras y lo hace más comprometida que nunca en esta quinta temporada de la exitosa franquicia que ha marcado su carrera durante más de una década. “Quiero darles lo mejor de mí en cada escena, peleando, llorando o luchando”, dijo sobre esta entrega que enfrenta uno de sus giros más importantes con el crecimiento de su hija Rubí, personaje interpretado por Samantha Acuña, quien adquiere un papel cada vez más relevante dentro de la historia.

Entre conflictos familiares, secuencias de acción y nuevas amenazas, la producción apuesta por una trama que pone a prueba los lazos de sangre y abre la puerta a una nueva etapa dentro del universo de la serie.

  • El Dato: La primera temporada es muy fiel al libro, pero al convertirse en un éxito rotundo, los guionistas ampliaron el universo de la protagonista.

Hace más de diez años, Rosario Tijeras irrumpió en la televisión mexicana como un personaje distinto a todo lo que existía en ese momento. Fuerte, impulsiva, capaz de sobrevivir a cualquier tragedia y de levantarse una y otra vez después de cada golpe, la mujer interpretada por Bárbara de Regil terminó convirtiéndose en un fenómeno que trascendió generaciones. Ahora, lejos de repetir fórmulas, la producción encuentra un nuevo motor dramático en la relación entre la protagonista y su hija.

“Para Rubí, Rosario no es su mamá, pero para Rosario sí”, explicó sobre el conflicto central de la temporada. “Tienes a Rosario peleando contra quien no quiere pelear. Es muy fuerte, porque ves a alguien que quiere hacerle daño y Rosario no le quiere hacer daño porque es su hija”.

  • 277 episodios divididos en cinco temporadas tiene la serie

El peso que tiene hoy Bárbara de Regil dentro de la franquicia va más allá de la actuación. La intérprete aseguró que desde la primera temporada ha participado en la construcción del personaje y en decisiones que han ayudado a moldear la historia.

“Conozco la serie y al personaje más que nadie. Soy la única que ha permanecido tanto tiempo tan adentro y todo es para sumar y para que le vaya bien porque además tengo contacto con el público y sé lo que quieren”, comentó.

Esa cercanía con la audiencia la ha llevado incluso a sugerir cambios importantes en distintas etapas del proyecto. Recordó que en una temporada propuso incorporar peleas clandestinas, porque sentía que la historia necesitaba más adrenalina desde los primeros episodios. “La gente quiere ver a la protagonista en acción”, sostuvo. “Quiero hacer las peleas. El público merece verla peleando, ver su cara peleando”, contó.

Para lograrlo, se preparó en disciplinas como Krav Magá y jiu-jitsu, además de someterse a entrenamientos específicos. Sin embargo, dijo que el mayor desgaste es emocional.

Mientras Rosario enfrenta el capítulo más complicado de su historia, su hija Rubí comienza a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de la narrativa. Samantha Acuña consideró que esta temporada marca un antes y un después para el personaje.

“Ya no es la niña preadolescente que apenas está descubriendo qué le gusta o qué quiere. Ahora viene una Rubí más adulta, tomando decisiones, desarrollando una personalidad propia y enfrentándose a situaciones más complejas”, explicó a La Razón.

La actriz aseguró que el crecimiento de Rubí ocurre en un entorno hostil que la obliga a madurar aceleradamente. “Ahora se enfrenta a la vida adulta, pero en un ambiente que no es normal, que es violento, que te obliga a crecer de golpe”.

Para Acuña, uno de los mayores atractivos de la temporada es que recupera elementos que hicieron de Rosario Tijeras un fenómeno entre el público.

“Está llena de sorpresas que creo que los fans van a agradecer mucho”, adelantó. “Entre todos hicimos un gran trabajo para llevar a este fandom al origen de Rosario Tijeras, a esta locura que se vive en Rosario”.

Más allá de la trama, ambas actrices coinciden en que la permanencia de la serie responde a la conexión que Rosario ha construido con la audiencia. Bárbara de Regil consideró que el personaje sigue vigente.

“Rosario sigue confiando en la gente aunque la traicionen. Sigue ayudando a los demás. Siempre la lastiman y vuelve a levantarse como ave fénix. Eso es algo que la gente ama de ella”, reflexionó.

La actriz rememoró que hubo un momento en que pensó cerrar el ciclo para evitar el encasillamiento. Sin embargo, la insistencia de los seguidores terminó por convencerla de que había camino por recorrer.

“La gente seguía preguntando cuándo volvía Rosario. Entendí que este personaje había llegado para quedarse. Es mi escalón de oro”, dijo.


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