Inicia temporada

Quecho Muñoz convierte el melodrama mexicano en una sátira teatral

EN ENTREVISTA con La Razón, el productor resalta los siete años de investigación sobre historias que marcaron a generaciones; No es otra telenovela mexicana se presenta todos los viernes

ELENCO de la obra No es otra telenovela mexicana. Foto: Especial

Con una propuesta que mezcla humor, nostalgia y una crítica a los estereotipos que durante décadas sembró el melodrama televisivo, Quecho Muñoz, creador de las obras 12 princesas en pugna y Niño perdido, presenta su tercera puesta en escena No es otra telenovela mexicana.

El productor aseguró que la intención de su nueva obra nunca fue burlarse de las telenovelas, sino reflexionar sobre la huella que dejaron en millones de mexicanos las historias y frases icónicas de algunos villanos.

“Quería hacer una comedia con cosas muy nuestras, y qué mejor que las telenovelas que tanto prestigio nos han dado en todo el mundo. Darme un clavado en lo contemporáneo y en aquello que nos ha forjado. Es una obra muy divertida, muy absurda, pero también con una crítica sobre lo que nos dejaron esos personajes”, explicó el también actor, en entrevista con La Razón.

El montaje no surgió de una ocurrencia inmediata. Muñoz reveló que el texto atravesó un proceso de escritura que se prolongó durante siete años y que comenzó antes de la pandemia, alimentado por una investigación sobre los títulos y personajes de telenovelas que permanecen en la memoria colectiva del público.

“Fueron siete años de trabajo. Hubo varios tratamientos del texto, muchísima investigación para revisar cuáles eran las historias que el público recuerda más. Todo eso terminó convirtiéndose en un juego que poco a poco va revelando grandes secretos”, comentó.

Sobre el escenario, Lorena de la Garza, María Ayuso, David Anguiano, Leslie Martínez y el propio Muñoz asumen uno de los mayores retos de la puesta en escena: dar vida a más de 50 personajes, inspirados en los arquetipos de las telenovelas mexicanas, en tan sólo una hora con 40 minutos.

“Sólo somos cinco actores haciendo más de cincuenta personajes. Todos emprenden un viaje para entender su pasado, descubrir de dónde vienen y encontrar respuestas sobre aquello que marcó sus vidas”, señaló.

El director destacó que el elenco se formó de manera natural, reuniendo intérpretes capaces de sostener el ritmo vertiginoso de la comedia.

“La gente fue llegando solita. Es un grupo talentoso de actores que entiende perfectamente el sentido del humor. Ensayamos dos meses y medio. Durante las últimas semanas fui sumando elementos hasta que la obra encontró su forma definitiva”, recordó.

La respuesta del público confirmó que el montaje había encontrado conexión con la audiencia. De ahí que, tras el éxito obtenido los martes, la producción decidiera abrir una nueva etapa con funciones todos los viernes a las 20:45 horas.

“Nos fue increíble, no lo creíamos cuando el teatro estaba lleno todos los martes. Son una hora con cuarenta minutos de carcajadas. La obra se vuelve tan absurda que la gente termina completamente enganchada. Si eres fan de las telenovelas reconocerás muchísimas referencias, pero incluso quien no lo sea se divierte. El público está conectando con el texto y eso me tiene fascinado; yo sigo revisándolo con lupa porque siempre encuentro algo que mejorar. Lo ideal fue cambiar a los viernes, para llegar a otro público que sólo puede ir al teatro los fines de semana. Esperemos tener la misma respuesta y que sea una temporada muy larga”, afirmó.

Además de celebrar la diversidad de propuestas que hoy ofrece la cartelera nacional, Muñoz hizo un llamado para proteger los foros teatrales.

“Lo que más preocupa es que nos hacen falta espacios; de pronto los cierran y cada vez tenemos menos lugares donde presentar teatro.”, concluyó.


Google Reviews