El cantante Sam Smith arrancó ayer en el Auditorio Nacional su residencia de cuatro conciertos en la Ciudad de México como parte de su gira To Be Free, con la que regresó al país para reencontrarse con sus seguidores y presentar algunos de los temas de Hazel Eyes, su nuevo álbum.
Desde el primer instante, el intérprete británico convirtió el recinto en un espacio de libertad, emoción y celebración, respaldado por una audiencia que no dejó de cantar sus éxitos.
Vestido con un traje negro, fiel a la estética queer que lo ha acompañado en distintas etapas de su carrera, apareció sobre un escenario sencillo, acompañado inicialmente por un piano y tres coristas. Con “Love Is A Stillness”, “Everlasting Love” e “I’m Not The Only One” comenzó una velada que elevó la emoción de los asistentes.
- El Dato: LA MEXICANA Paty Cantú fue la encargada de abrir el concierto del intérprete británico. La también compositora presentó parte de sus éxitos.
“Buenas noches, México, qué hermoso es estar aquí. Muchas gracias por esta noche. Gracias por acompañarnos. Es hermoso volver a verlos”, expresó antes de presentar “My Guy”, uno de los temas que forman parte de su actual etapa musical.
Después llegaron canciones como “Lay Me Down” y “Too Good At Goodbyes”, con las que consiguió los grandes coros de la noche.
Para el segundo acto, el cantante cambió el traje por un pantalón negro de piel, camisa del mismo tono y unas llamativas botas por encima de la rodilla. Acompañado por su banda, dio paso a una selección que combinó composiciones recientes con canciones que se han convertido en parte fundamental de su repertorio.
“Estoy muy emocionado por mi nuevo álbum. Sale el viernes y no podría imaginar un lugar más perfecto para lanzarlo que con ustedes”, compartió Sam Smith, quien reveló un recuerdo especial relacionado con la capital.
“No podía creerlo. Hoy, cuando llegué, vi una fotografía y descubrí que este fue el primer recinto en el que me presenté en la Ciudad de México. El primer lugar donde hice mi propio concierto”, recordó.
El artista aprovechó ese momento para agradecer la permanencia de sus seguidores: “Gracias por acompañarme durante todo este tiempo. Esta noche voy a cantar algunas canciones nuevas que todavía no han escuchado, pero también voy a interpretar algunas que espero que conozcan y amen, ¿de acuerdo?”.
Acto seguido llegaron los temas: “Hazel Eyes”, “Moondance”, “My Oasis”, “Dancing With A Stranger”, “How Do You Sleep”, “Gimme” y “Oh Mother”. Cada canción fue acompañada por las voces del público, que convirtió varios momentos del concierto en un enorme coro colectivo.
Con una producción sin excesos, músicos, iluminación y una puesta diseñada para colocar su voz en primer plano, demostró que el espectáculo no necesitaba grandes artificios para generar impacto. Su interpretación estuvo acompañada por movimientos sensuales.
La parte final tomó un tono todavía más emocional con “When He’s Gone”, “Burning”, “Him” y “Unholy”. Después, Sam Smith volvió a detener la música para despedirse de sus seguidores.
“Espero que sepan cuánto los amo”, dijo antes de “Hold On”, la última canción de su nuevo álbum y una de las más personales de la velada. “La escribí para el niño que solía ser. Es un mensaje para mí mismo, diciéndome: ‘aguanta, porque algún día vas a estar haciendo esto’”, explicó.
El cierre llegó con “Stay With Me”, completamente entregado a sus seguidores.

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