Estrena hoy en cines

A Toda Madre, irreverencia con clasificación C

Ricardo Pérez debuta como protagonista de una cinta que defiende el humor ácido y sin filtros; los creadores Max Del Río y Hugo “El Cojo Feliz”, apuestan por una comedia hecha para reírse sin restricciones y sin censura

Los actores: Hugo “El Cojo Feliz” al centro, junto a Ricardo Pérez y Lourdes Echevarría.
Los actores: Hugo “El Cojo Feliz” al centro, junto a Ricardo Pérez y Lourdes Echevarría. Foto: Especial

La comedia mexicana A Toda Madre llega a las salas a partir de hoy con clasificación C y una intención que sus creadores asumieron desde el principio: hacer el tipo de película que ellos mismos querían ver, con humor irreverente, situaciones incómodas, chistes subidos de tono y una libertad creativa que, lejos de buscar la aprobación de todos y evitar la censura, pretende encontrar a un público específico.

Para Ricardo Pérez, quien debuta como protagonista en cine con esta producción, ahí está precisamente el valor de la apuesta. “Para poder hacer el tipo de comedia que queríamos hacer, había que hacerla nosotros y sin tener que bajar el tono”, afirma en entrevista con La Razón.

La cinta, dirigida y escrita por el realizador campechano Max Del Río, nació de la complicidad con Hugo “El Cojo Feliz” y un grupo de comediantes que decidieron llevar a la pantalla grande un lenguaje que conocen bien desde los escenarios y el entretenimiento digital. Ricardo Pérez interpreta a Juan, un hombre que está a punto de casarse con la madre de Martín, su antiguo enemigo de la infancia. El problema es que Martín, interpretado por “El Cojo Feliz”, no está dispuesto a permitir que aquel bully que lo traumó en su infancia, se convierta en su padrastro.

La premisa desencadena una serie de situaciones familiares que llevan el conflicto hasta el absurdo. Pero detrás de los enredos existe una decisión mucho más concreta: no modificar el humor para hacerlo más cómodo o convencional.

“Muchos de los que estamos en la película somos comediantes experimentados que, desde lo que a nosotros nos parece gracioso, hemos podido llegar a un público enorme en giras, en shows en vivo, que les da risa lo mismo”, explica Pérez. “Entonces, poderlo ahora hacer en equipo para plasmarlo en cine y ver que esas risas se escuchan igual de fuertes en una sala de cine ha sido una experiencia extraordinaria”.

Ricardo no llegó al proyecto únicamente para interpretar a Juan. Se involucró desde que el guion estaba en desarrollo y terminó sumándose como productor, junto al “El Cojo Feliz” y Max Del Río.

“Esta película es el hijo de ellos, pero fui padrino desde el bautizo”, bromea Ricardo Pérez para explicar hasta dónde llegó su participación. “Decidimos mantener una combinación entre comediantes y actores con distintas trayectorias. El reparto incluye a Lourdes Echevarría, Adal Ramones y Jesús Ochoa, además de otros comediantes”, añadió.

“En las buenas comedias, para que los actores puedan llevar a lo absurdo sus chistes y sus escenas, necesitan anclas”, señala. “Por eso consideró especialmente importante contar con intérpretes capaces de sostener las situaciones cuando el relato se acerca al terreno del absurdo”.

La clasificación C no fue un accidente ni una consecuencia de último momento. Es parte de la apuesta. En una época en la que determinados tipos de humor son cuestionados con mayor rapidez.

“Nos envalentona la emoción de la gente que sí consume comedia como la que les venimos a ofrecer”, sostiene Ricardo Pérez. “No nos preocupa tanto qué pueda pensar el que se perdió por accidente y no supo que al entrar a una película de comedia iban a haber chistes subidos de tono, sino más bien estamos muy ilusionados de toda la gente a la que le urge que salga una película C con chistes, que busca este contenido”, concluyó.


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