Puños contra prejuicios

Juan Daniel García: Estar roto fue la clave para llegar a Campeón gabacho

Jonás Cuarón lleva en su nuevo filme, la historia de un migrante mexicano al arranque del FICM; el largometraje llegará a complejos nacionales el 29 de octubre

Póster promocional de la cinta Campeón gabacho Foto: Especial

Juan Daniel García Treviño no intentó esconder sus inseguridades para interpretar a Liborio, el migrante mexicano que protagoniza Campeón gabacho. Hizo lo contrario: convirtió sus tropiezos, su manera de hablar y aquello que lo hace sentirse distinto en la materia prima de un personaje que busca abrirse camino en Estados Unidos a golpes, con humor y una voluntad inquebrantable.

“Jonás se dio cuenta de que estaba roto y que eso estaba chido”, cuenta el actor en entrevista con La Razón. Esa autenticidad está en el centro de la cinta de Jonás Cuarón, elegida para inaugurar el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el próximo 16 de octubre, antes de su estreno comercial en salas de cine en México, programado para el día 29 del mismo mes.

  • El Dato: El actor tendrá una doble presencia en Morelia, ya que  también presentará Petardos & Magnolias, ópera prima de Sandra Reynoso. 

Para García Treviño, llegar a esta película no fue una historia de certezas, sino de insistencia. El primer casting lo dejó insatisfecho, especialmente porque debía romper la cuarta pared, mirar directamente a la cámara y regresar a la acción. “A mí me entrenaron todo el tiempo para no ver a la cámara y ahorita me estaban pidiendo verla. Me bloqueaba”, recuerda.

En vez de resignarse, pidió una oportunidad para hablar con el realizador. “Yo no me quedé en el casting por ser un buen actor, me quedé porque fui y le dije: ‘Carnal, tienes que conocerme. Quiero contarte mi historia’”. Aquella conversación cambió el rumbo de la audición. Cuarón encontró en su lenguaje, su personalidad y sus propias heridas una conexión con Liborio. “Supo escuchar mi historia, mi lenguaje y ver a Liborio de Campeón gabacho en mí”, relata el actor.

La identificación no evitó el trabajo. El intérprete se sometió a una preparación física y actoral intensa. “Comenzaba a las seis de la mañana con dos horas de boxeo, continuaba con artes marciales escénicas y después trabajaba con el entrenador Bernardo Velasco. Más tarde, revisaba los textos con el director. Ellos me trajeron entrenando todos los días, pero todo eso me nutrió y me construyó como actor”, afirma.

El esfuerzo tenía un propósito: no pulir las imperfecciones hasta hacerlas desaparecer, sino encontrar la verdad del personaje. “Se dio cuenta de que yo me ponía nervioso, de que me trababa, de que balbuceaba, de que me comía letras. Dijo: ‘Esto nunca lo voy a poder construir en un actor’”. Por eso, al ver el resultado, García Treviño experimentó orgullo y reconocimiento. “Dije: ‘Bueno, es que ese soy yo’. Así es el cotorreo con mis amigos, así es como protesto, así es como respondo”.

Basada en la novela de Aura Xilonen, la película sigue a Liborio desde su llegada a Estados Unidos hasta su encuentro con el boxeo.

El guion fue escrito por la autora junto con Jonás Cuarón, quien dirige y produce el largometraje con Alfonso Cuarón, Gabriela Rodríguez y Nicolás Celis. El reparto incluye a Rosario Dawson, Leslie Grace, Eddie Marsan, Dolores Heredia y Rubén Blades, quien interpreta a una figura de mentor para el protagonista.

La historia tuvo un primer reconocimiento internacional: en marzo de 2026, obtuvo el Premio del Público en la sección Narrative Spotlight del festival South by Southwest (SXSW), en Austin, Texas. Ahora, Morelia será el escenario de su presentación ante el público mexicano.

Liborio, explica el actor, carga con los insultos y las etiquetas que otros le han impuesto, pero se niega a permitir que definan su identidad. “Es un güey que ha sido escupido, goleado, lo han llamado de todas formas, nunca por su nombre”, dice. De ahí surge una resistencia que García Treviño reconoce como propia: “Yo no tengo que ser igual que las masas. Yo voy por mi camino”.

El estreno tiene un significado personal. Morelia fue el primer festival que recibió al actor, y regresar ahora con la película inaugural lo enfrenta a una responsabilidad distinta. “Morelia fue el primer festival que me recibió en la vida y desde ahí me han tratado increíble”, recuerda.