Convertida en una “Superestrella”, Aitana hizo vibrar la noche del jueves el Auditorio Nacional con una presentación que transitó entre la intimidad, la sensualidad y la euforia del pop. El tema, que se ha convertido en uno de sus mayores éxitos, fue también el punto más alto de una velada en la que la española abrió las puertas de su universo personal a miles de seguidores que no dejaron de corear sus canciones.
La primera de sus tres fechas en Ciudad de México comenzó con “6 de febrero” y “Segundo intento”. Vestida de rosa y acompañada por sus bailarines, desplegó una coreografía que anticipó la importancia del movimiento, la sensualidad y los juegos de luces en el espectáculo. La respuesta del público fue tal que hubo momentos en que el coro se imponían incluso sobre la interpretación de la artista.
- 25 El puesto que “Superestrella” alcanzó en Spotify Global
Entre canciones, Aitana expresó su felicidad por estar en la capital mexicana: “Estoy tan feliz, llevo unos días descansando porque he tenido unos días libres aquí en esta ciudad, para mí de las mejores del mundo, porque la verdad es que qué bonito es México, qué bonito es Ciudad de México”.

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El escenario recreó el dormitorio que da nombre a su álbum Cuarto Azul, un refugio emocional donde la cantante transita por recuerdos, desamores y nuevas formas de reconocerse. Sobre la cama apareció incluso un libro de la escritora mexicana Valeria Luiselli, una obra que también está atravesada por la posibilidad de reconstruirse después de una etapa difícil.
La cercanía con sus seguidores también fue protagonista. Aitana bajó del escenario para cantar entre las primeras filas, recibir regalos y fotografías; una de ellas la mostraba caracterizada como mariachi. La artista también recordó que vino a México muy joven, al inicio de su carrera.
Luego de recorrer distintas etapas de su repertorio, Aitana encaminó la recta final con “La chica perfecta” y “Conexión psíquica”, antes de llegar al clímax con “Superestrella”. Entonces, el Auditorio fue una fiesta multitudinaria: miles de voces acompañaron el tema mientras la cantante alcanzaba el momento más explosivo de la presentación.

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