La cantante se sincera

¿Qué es la Disautonomía, condición que padece Yuri como secuela de COVID ?

Yuri confesó que sigue padeciendo las secuelas del COVID; dijo que su calidad de vida se ha visto afectada; la periodista científica Marit Arvelay explica de qué se trata la disautonomía

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Yuri reveló que le diagnosticaron disautonomíaFoto: Especial 
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  • La Razón Online

La cantante Yuri reveló que padece una condición llamada disautonomía, la cual tiene como secuela de COVID-19.

Yuri asistió al programa “Hoy” en donde reveló que ha tenido problemas de salud luego de que se contagió de COVID y que incluso ya no quería vivir.

“Me regresaron algunas secuelas del sistema nervioso, estoy bajo tratamiento. Ahora existe esta enfermedad, de verdad yo lo quiero decir públicamente, (las secuelas) me volvieron hace tres semanas, estuve bastante enfermita, gracias a Dios lo pude detectar a tiempo”, contó Yuri en el programa.

Si yo voy a estar viviendo así y mi calidad de vida no es tan bonita, señor pues llévame. Claro en ese momento dices como que llévame, tengo a mi hija, tengo mi esposo, pero si llega un momento en el que te desesperas”, dijo la intérprete de “Maldita primavera”.

¿Qué es la disautonomía, enfermedad que padece Yuri?

La disautonomía es una condición crónica de origen neurológico por la disfunción del Sistema Nervioso Autónomo, debido a alteraciones de comunicación nerviosa, ya que este sistema se encarga de enviar y recibir señales a través de impulsos nerviosos; lo que permite regular las funciones involuntarias que el organismo realiza de manera automática para prevalecer el equilibrio interno u homeóstasis; por lo tanto, representa una falla total sistémica y orgánica, de acuerdo con la periodista científica Marit Arvelay.

Marit Avelay se ha dedicado a investigar la disautonomía desde 2015, ya que ella vive con esta condición desde hace más de 10 años.

La periodista científica explicó que la disautonomía es catalogada como una discapacidad invisible, ya que quienes la presentan lucen completamente sanos. Dijo que esta condición puede ser genética o desarrollarse por causas secundarias que son traumatismos post quirúrgicos o por infecciones virales.

“Al lacerar los nervios en los procesos quirúrgicos se desarrolla la disautonomía y las infecciones virales son otras causantes", dijo Marit Avelay en entrevista con La Razón.

"Esto ocurre porque el virus (cómo el COVID) al entrar al organismo se activa el sistema inmunológico y las defensas al tratar de atacar al invasor, atacan al propio organismo y se inflaman los nervios; aumenta la temperatura y hay un corto circuito de la comunicación de los nervios por donde se reciben y se envían las señales para que todos los órganos, glándulas y sistemas funcionen de forma armónica y equilibrada, a eso se le llama una neuropatía, al daño nervioso del Sistema Nervioso Autónomo”, mencionó Marit Avelay. 

Entre algunos de los síntomas que se manifiesta por la disautonomía son: arritmias o variaciones extremas y opuestas de presión arterial y pulso cardiaco, sensación de opresión en el pecho, mareos, desmayos, fatiga, debilidad, náuseas, sudoración excesiva, vómitos, palidez.

También se presenta frío en brazos y piernas, insomnio, somnolencia permanente, dolores crónicos; de cabeza (migraña), musculares y articulares, problemas para respirar, digerir, regular la temperatura corporal, permanecer de pie, caminar largas distancias, entre muchos otros.

Marit Arvelay indicó que la disautonomía provoca más de 100 condiciones como diabetes, gastroparesia que es la parálisis del estómago, así como la fibromialgia, que es el dolor articular y muscular generalizado, entre otras más.

Asimismo, la investigadora hizo énfasis en que la disautonomía es una condición muy común, pero que en México es difícil de diagnosticar, por lo que, afirmó que, los únicos especialistas para tratarla son los cardiólogos expertos en arritmias y neurólogos clínicos porque es una condición neurocardiogénica.

Marit Arvelay señaló que la disautonomía no tiene cura ni un tratamiento específico, ya que, explicó, medicar a lo pacientes puede traer efectos secundarios que agraven los síntomas que presentan.

Según la Dysautonomia international más de 70 millones de personas en todo el mundo viven con diversas formas de disautonomía, ya que en esta enfermedad no importa la edad, el sexo o la raza.