“El camino de la noche”: una entretenida catástrofe cósmica

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El camino de la noche

Un grupo de pasajeros se ven obligados a permanecer dentro de un avión salido de Bruselas, que debe escapar de la luz del día, ya que, debido a un fenómeno solar, esta provoca la muerte de las personas. Por supuesto, además de la escasez de combustible y alimentos, otro de los problemas principales es la convivencia trastocada por los secretos que cada uno de ellos lleva consigo, lo que podría terminar por conducirles al desastre.

Ésta es la premisa de “El camino de la noche” serie de Netflix la cual bien podría encontrar paralelismos con obras como el cómic de John Byrne titulado Doomsday.1 —en donde la tripulación de un trasbordador espacial enfrenta una situación similar—; es aquí la materia prima ideal para elaborar una pieza de género, que deambula entre el drama y el thriller post apocalíptico, cuyo principal objetivo es el mero entretenimiento. Y, en ese sentido, hay que reconocer que cumple.

 

No importa que, en su mayoría, los personajes sean estereotípicos —además de los cambios apenas justificados en la actitud de los mismos—, la tensión se mantiene en todo momento gracias a que no pierden el tiempo, arrojan los planteamientos sin dar demasiados rodeos y empujan los conflictos hacia confrontaciones directas, las cuales redundan en intensas situaciones que, ciertamente, no logran evitar del todo el absurdo, pero cuyo desenlace queda a la espera del siguiente episodio, sacando provecho de que estos no duran más de 37 minutos.

Hay que agregar lo conveniente de que la información con respecto al evento cósmico que lo origina todo, y que se entregue a cuenta gotas y sin pretender darle demasiado sustento científico, como suele suceder en este tipo de producciones con aire a serie B, donde lo importante no es el “porque”, sino lo que ello origina.

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Destaca lo equilibrado del uso de la producción, reservando los mayores recursos para las escenas abiertas que incluyen los aterrizajes, y apostando por las soluciones prácticas en la ejecución dentro de los espacios cerrados para estirar los puntos de tensión.

“Into the night”, o “El camino de la noche” —por su título en español— es una producción belga a la que no hay que exigirle demasiadas explicaciones; el punto de partida es por demás atractivo y el trayecto entretiene lo suficientemente para que él espectador no sólo decida llegar hasta el final, sino que se quede con ganas de tener más. Es parte del catálogo de Netflix y resulta ideal para maratonear en estos días de permanecer en casa a causa de la contingencia sanitaria.

@jchavarria_cine

KR