En Jalisco

Gobierno interino de Tequila se suma a estrategia federal y combate la extorsión

La alcaldesa interina anunció coordinación con autoridades federales y estatales para frenar la extorsión y reforzar la seguridad municipal

Alcaldesa interina de Tequila durante su primer mensaje
Alcaldesa interina de Tequila durante su primer mensaje Foto: Especial

La alcaldesa interina Lorena Marisol Rodríguez anunció un viraje político y administrativo en el Ayuntamiento, con un mensaje centrado en la ruptura con prácticas del pasado y suma plena al proyecto nacional encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.

En su primer mensaje a la población, Rodríguez afirmó que su administración se sumará a la estrategia federal de pacificación, combate a la corrupción y fortalecimiento del bienestar, bajo el principio de que “el poder vuelve a estar al servicio del pueblo”.

La edil reconoció que el municipio fue severamente afectado por la extorsión y el deterioro de su imagen pública, y aseguró que esa etapa debe cerrarse. “En Tequila se acabó la extorsión. Desde el derecho de piso hasta cualquier presión contra las empresas que generan empleo. Que se oiga fuerte y lejos: no habrá extorsión”, declaró.

El posicionamiento marca distancia con prácticas que, dijo, dañaron al gobierno local y afectaron la confianza ciudadana, al tiempo que comprometió una coordinación estrecha con los gobiernos federal y estatal para reforzar la seguridad y proteger a familias y sectores productivos que hayan sido amenazados o agredidos.

Rodríguez anunció que recorrerá el municipio casa por casa para recoger demandas y dar respuestas inmediatas, mientras que en el ámbito económico adelantó reuniones con empresarios de la industria tequilera, así como con los sectores hotelero y gastronómico, para respaldar su operación y revisar casos legales que pudieran afectar su funcionamiento.

En materia de infraestructura y prevención del delito, informó que se implementará un programa de pavimentación, iluminación y videovigilancia, con el objetivo de recuperar espacios públicos y garantizar condiciones seguras para la movilidad de la población, en especial de jóvenes y mujeres.

La alcaldesa también planteó una ruptura con los excesos en el ejercicio del poder. Prometió transparencia total en el manejo de los recursos, austeridad en salarios, eliminación de privilegios, y cero tolerancia a conductas de funcionarios que dañen la imagen institucional. “No habrá desvíos, lujos ni escándalos. Estamos aquí para servir, no para servirnos”, sostuvo.

En el plano político, subrayó que su administración no permitirá prácticas que desacrediten el proyecto nacional de la presidenta Sheinbaum, y reiteró su adhesión a los principios de la llamada Austeridad Republicana.

Del pueblo vengo y al pueblo voy. No defraudaré la confianza; hablarán los hechos”, afirmó.

Con este mensaje, el gobierno interino busca reposicionar a Tequila tras los señalamientos y recuperar su prestigio como uno de los municipios con mayor proyección internacional, apostando por una narrativa de orden, legalidad y alineación con la agenda federal.

El eje del discurso quedó definido: ruptura con la inercia que dañó al municipio y suma política al proyecto nacional, con la promesa de que cada decisión y cada peso público estarán orientados a mejorar la vida de las familias tequilenses.

En política local, los discursos de ruptura cumplen una función clara: reconstruir legitimidad rápidamente. El verdadero indicador no será la narrativa, sino la capacidad de traducirla en resultados medibles en seguridad, finanzas y confianza ciudadana. Ahí es donde las palabras dejan de ser mensaje y se convierten en poder real.

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MSL

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