"Promesa cumplida"

Ceci Flores sepulta a su hijo Marco, desaparecido desde 2019 en Sonora

La madre buscadora cumplió su palabra al dar con el paradero de su hijo; siete años desaparecido, es finalmente sepultado

La madre buscadora sepultó a su hijo luego de años desaparecido
La madre buscadora sepultó a su hijo luego de años desaparecido Foto: Redes sociales

En un acto que mezcla el dolor profundo con la satisfacción de la promesa cumplida, Cecilia Patricia Flores Armenta, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, sepultó este jueves a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha.

Tras siete años de caminar por desiertos, rastrear predios rurales y enfrentarse a la indiferencia institucional, la activista logró darle un lugar digno donde llorar a su hijo.

La despedida, realizada entre Hermosillo y Bahía de Kino, se convirtió en un símbolo de la resistencia civil frente a la crisis de desapariciones que azota al norte del país.

Desaparecido desde 2019, siete años después es encontrado sin vida
Desaparecido desde 2019, siete años después es encontrado sin vida ı Foto: Redes sociales

Marco Antonio Sauceda Rocha desapareció en el año 2019, marcando el inicio de una de las trayectorias de activismo más visibles en México.

El pasado 24 de marzo de 2026, durante un cateo realizado por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) en un predio rural ubicado en el kilómetro 46 de la carretera 26, fueron localizados segmentos óseos en una zona conocida por tener fosas clandestinas.

La identificación preliminar de Marco se basó en la vestimenta hallada con los restos, pero fue confirmada oficialmente mediante pruebas de ADN el 31 de marzo.

“Promesa cumplida”: El último adiós a Marco

La jornada de despedida inició con una misa de cuerpo presente en Bahía de Kino, donde familiares y amigos cercanos elevaron oraciones por su descanso eterno. Posteriormente, el cortejo fúnebre se trasladó a un panteón en la capital.

Ceci Flores lanzó rosas al ataúd de su hijo, mientras el grito de las madres buscadoras resonaba en el cementerio: “¡Sí se pudo!” y “¡Marco Antonio presente, ahora y siempre!”.

“Aquí ante la tumba de mi hijo, que fue mi objetivo por siete años, puedo decir que cumplí”, expresó la activista conmovida.

A pesar del cierre de este ciclo, Ceci Flores fue enfática al señalar que su labor en el campo no ha terminado.

“Aquí no se acaba la lucha. Hay miles de desaparecidos y yo tengo otro hijo que buscar: mi Alex”, sentenció. Alejandro, su otro hijo, desapareció hace más de diez años en Los Mochis, Sinaloa, apenas un mes después de haberse casado.

Para Ceci Flores, la sepultura de Marco Antonio es un aliento para continuar recorriendo el país, recordándole al Estado que la paz solo llegará cuando todas las fosas de México hayan entregado a sus hijos.

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