En Santiago de Anaya, Hidalgo, la cocina tradicional se reafirmó como una de las expresiones más vivas del patrimonio cultural durante la XLV Muestra Gastronómica, un encuentro que reunió el pasado fin de semana, a cerca de 45 mil visitantes y a mil 340 cocineras y cocineros tradicionales del Valle del Mezquital.
Más que una exhibición culinaria, este evento se consolidó como un espacio de reconocimiento a los saberes ancestrales que han sido transmitidos de generación en generación, donde para el gobernador Julio Menchaca Salazar, preservar las técnicas, ingredientes y recetas que dan identidad a las comunidades hidalguenses es fundamental.
Durante la inauguración, autoridades estatales y federales destacaron la importancia de fortalecer la cocina tradicional como un elemento fundamental de cohesión social y orgullo cultural. En este marco, se subrayó que cada platillo representa no solo una receta, sino la historia y el conocimiento colectivo de los pueblos originarios.

Identifican al noveno minero secuestrado en Sinaloa; uno más sigue desaparecido
Las y los participantes ofrecieron una amplia diversidad de platillos elaborados con ingredientes locales, entre los que destacaron tortas de garambullo, nopales con charales en salsa guajillo, flor de palma, quelites, xoconoxtle relleno, así como propuestas con insectos y flores silvestres.
Bajo el lema “Todo lo que florece, se arrastra, camina, corre o vuela… ¡va pa’ la cazuela!”, el primer lugar fue otorgado a Ángela Serrano Hernández, originaria de Ixmiquilpan, por su guajolote tierno horneado. El segundo lugar lo obtuvo Eusebio Pérez Mejía, de Santiago de Anaya, con mole de olla con tortas rellenas de escamoles; mientras que el tercer lugar fue para Florencio Dajui Cruz, de Ixmiquilpan, nopales con insectos y flores.
Además de la competencia, los asistentes disfrutaron de platillos emblemáticos como barbacoa, mixiotes, pulque, atoles, moles y antojitos tradicionales, posicionando a este encuentro como uno de los referentes más importantes de la gastronomía tradicional en México.
En esta edición, la participación de Tlaxcala como estado invitado enriqueció la experiencia con muestras culinarias y expresiones artísticas, fortaleciendo el intercambio cultural entre comunidades.
La muestra también incluyó actividades comunitarias, presentaciones artísticas y el tradicional recorrido de cocineras, consolidando un ambiente de convivencia que refuerza el vínculo entre cultura, identidad y tradición.
Con iniciativas como esta, el gobierno de Hidalgo impulsa la preservación del patrimonio inmaterial, reconociendo a la cocina tradicional como un legado vivo que sigue evolucionando sin perder sus raíces.
cehr
