LA DEVASTADORA inundación que golpeó Nepal y la región del Tíbet el martes pasado se originó por el colapso de una masa glaciar en el Himalaya, lo que provocó el desprendimiento de enormes cantidades de hielo, rocas y sedimentos que bloquearon temporalmente el cauce del río Lhende Khola y provocaron una súbita liberación de agua que se convirtió en una avalancha destructiva.
Aunque los científicos aún estudian el detonante exacto, el calentamiento global es un factor principal, pues el aumento de las temperaturas acelera el deshielo y debilita el permafrost, haciendo más inestables las laderas de montaña y aumentando el riesgo de fenómenos extremos.
Crisis climática, factor de fondo de la riada en Nepal ı Foto: Gráficos | Armando Armenta