LA MAÑANA del 21 de agosto de 1911, Vincenzo Peruggia retiró la Mona Lisa de su lugar en el Louvre y consiguió abandonar el museo con la obra.
Permaneció desaparecida durante más de dos años, hasta ser recuperada en Florencia en 1913.
A 115 años del escandaloso robo, reconstruimos cómo ocurrió, quién estuvo detrás y cómo aquel episodio ayudó a transformar el retrato de Leonardo da Vinci en uno de los mayores íconos de la cultura universal.