EN TAN SÓLO 24 horas, Polo pasó de ser una tormenta tropical en el Pacífico a un poderoso huracán categoría 5 el martes pasado. En su recorrido por las costas mexicanas, el ciclón ya es considerado el segundo fenómeno meteorológico más potente, con una presión mínima de 892 milibares en su centro.
A pesar de no haber tocado tierra, los científicos alertan que la velocidad a la que los últimos ciclones han evolucionado supone riesgo a las poblaciones cercanas al mar.
El rápido crecimiento de Polo se debió a que aprovechó aguas oceánicas muy cálidas debido a El Niño