Y hablando de temas de migración fue la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, la que le subió la parada al presidente electo, Donald Trump, al advertir que la base militar que tiene Estados Unidos en su país no tendría razón de existir ante una deportación masiva de hondureños. “Frente a una actitud hostil de expulsión masiva de nuestros hermanos, tendríamos que considerar un cambio en nuestras políticas de cooperación con EU, especialmente en el campo militar, en el que sin pagar un centavo por décadas mantienen bases militares en nuestro territorio, que en este caso perderían toda la razón de existir en Honduras”, señaló ayer en una transmisión en cadena nacional en su país. Por cierto que la propia Castro, nos comentan, ha informado que con el Gobierno de México estaría convocando en breve a una reunión de cancilleres de los países que conforman a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, de la que es presidenta pro tempore, para que se discuta el tema de la migración. Pendientes.

