Y nos piden no perder de vista el hecho de que algunos aspirantes a obtener en las urnas cargos judiciales ya están ensayando o de plano realizando acciones que podrían considerarse de promoción. Para algunos podría tratarse de campañas anticipadas, aunque en sus casos, ocurre que hay un vacío que están aprovechando. Ese vacío es una ventana que terminará hasta el 12 de febrero cuando los comités de evaluación de los poderes entreguen al INE las listas definitivas de aspirante a jueces, magistrados y ministros. Pues hasta entonces el instituto los considerará candidatos y se asegurará que cumplan con la normatividad. Mientras eso ocurre, serían los comités de evaluación los que tendrían a su cargo la tarea de supervisar las acciones de promoción, aunque parece algo complicado dada su limitada estructura operativa y la facilidad con la que los copa el trabajo, ahora, de revisar la idoneidad de los anotados. Uf.

