El peso mexicano avanzó marginalmente el viernes tras una sesión de marcada volatilidad, después de que la Casa Blanca reiteró los planes del presidente estadounidense de aplicar aranceles a México y Canadá a partir del sábado, rechazando un reporte de Reuters de que entrarían en vigencia hasta marzo.
La divisa azteca cotizaba en 20.6580 por dólar, con una apreciación del 0.25 por ciento frente al precio de referencia del jueves. Incluso, momentos antes de que la Casa Blanca rechazara la versión de Reuters, el peso llegó a apreciarse por lo menos un 1.2 por ciento, llegando a 20.46 unidades.
Por otra parte, la moneda nacional cotizó el día de ayer a 20.7213 unidades por dólar a la 1:20 de la tarde, una depreciación de 1.40 por ciento frente al cierre de la jornada.
Incluso, durante el día el peso llegó a apreciarse un 1.2 por ciento a 20.4600 por dólar, para luego revertir el movimiento y mantenerse oscilando entre negativo y positivo el resto de la sesión. Con los vaivenes del viernes, la moneda culminó la semana con un retroceso acumulado de poco más de un 2 por ciento.
Ante esta situación de expectativa generada por la decisión que pudiera o no tomar el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la economía mexicana, y en particular su moneda, se vieron inmersos en una espiral de vértigo, según especialistas. Al ser México el principal socio comercial del país norteamericano, “las repercusiones son considerables”, señalaron.
Por su parte, la firma Standard & Poor’s (S&P) emitió una estimación en la afirmó que la implementación por parte de Estados Unidos de aranceles del 25 por ciento a las exportaciones mexicanas empujaría a la segunda mayor economía de Latinoamérica a una recesión.
Además, la agencia calificadora agregó que debido a efectos adversos sobre el sector exportador mexicano por los posibles aranceles que serían anunciados este día, la tasa de desempleo promedio aumentará en 2025.
Este pronóstico contrasta totalmente con el mensaje compartido apenas el jueves por la Presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, en la que se congratuló al presumir que México es el país con menos desempleo del mundo, posicionado por encima de países como Japón, Alemania e incluso el propio Estados Unidos.
Al inicio de su conferencia, celebró los más recientes datos dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre el desempleo en México, los cuales revelaban que la tasa de desempleo en el país disminuyó a 2.4 por ciento de la población económicamente activa.
“México, con datos hasta diciembre de 2024, es el país con menos desempleo”, dijo visiblemente feliz. Esta situación, de acuerdo con Standar & Poor’s, podría cambiar con la implementación de los aranceles.
Finalmente, desde las distintas cámaras y organismos del sector empresarial en México, la medida confirmada por el presidente Donald Trump encontró respuesta.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), manifestó su desacuerdo con el cobro de aranceles a partir del 1 de febrero de 2025 a los productos “Made in México” como lo tiene previsto el gobierno de Donald Trump.
“Estamos en desacuerdo (con los aranceles), porque tenemos un Tratado de Libre Comercio con un marco regulatorio, con reglas muy claras”, señaló el presidente Juan José Sierra Álvarez.
Apenas el jueves la Coparmex emitió un comunicado vaticinando el panorama que ya es una realidad. “La imposición de aranceles a productos mexicanos y canadienses constituye una acción que contradice los principios de cooperación trilateral”, señaló.