Con la novedad de que en la última sesión de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación el que rompió el silencio y se permitió una última licencia fue el ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo. Y es que una vez concluidas las labores, el ministro, quien integró la sala que llevaba los temas más relevantes del país en materia penal y civil por casi 15 años, subrayó que pese a infundios y calumnias, él y algunos otros se retirarán de la Corte “con la dignidad y la vocación intacta”. Juan Luis González Alcántara Carrancá, en tanto, destacó que durante muchos años “la maquinaria funcionó”, al tiempo que parafraseó al finado músico argentino Gustavo Cerati, al expresar: “Gracias totales”. Y que a quien se vio dudosa en torno a la desaparición de las salas de la Corte, que en los últimos 30 años agilizaron el desahogo de la carga de trabajo en el máximo tribunal, fue a la ministra Loretta Ortiz, que en su discurso reconoció que esa desaparición plantea retos para la nueva integración, de la que, por cierto, ella formará parte. Uf.

¿Quién es Raúl Bolaños Cacho Cué, nuevo presidente de la Cámara de Diputados?

