Nos piden no pasar por alto la aprobación, por parte del Congreso de Campeche, de una reforma que le permitirá a la gobernadora Layda Sansores expropiar, vía fast track, propiedades bajo el criterio de “utilidad pública”. Bastará con una declaratoria de la Secretaría de Gobierno para que la autoridad tome posesión de algún predio, cuyo dueño sólo tendrá un plazo de cinco días para alegar lo que a su derecho convenga. Si en este lapso no hay reclamación, la expropiación quedará consumada. Dicen los que saben que la reforma tiene dedicatoria para el exgobernador y ahora dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, pero también hay quienes piensan que se trata de una nueva muestra de autoritarismo de doña Layda, quien pareciera que quiere convertir a la entidad que gobierna en una suerte de República Popular de Campeche. Primero represión a policías; luego, imposición de censor a un periodista, y ahora, expropiación exprés. Uf.

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