AUTORIDADES MEXICANAS alistan la repatriación de los cuerpos de los connacionales que murieron tras el desplome de un avión de la Secretaría de Marina (Semar) en la bahía de Galveston, Texas, el pasado 22 de diciembre, mientras cumplía una misión médica y humanitaria.
Ayer, diversos medios dieron a conocer que una aeronave de la Armada arribó a la ciudad con el objetivo de coordinar los trámites necesarios para el traslado de los restos de las víctimas hacia territorio nacional, una vez que concluyeron los procedimientos forenses y legales correspondientes en Estados Unidos. La operación se realiza en coordinación con autoridades estadounidenses, instancias consulares y dependencias federales mexicanas.
- El Tip: hasta ahora, autoridades de EU no han informado si ya se pudo localizar la caja negra de la aeronave, para indagar el desplome.
La aeronave se desplomó cuando realizaba maniobras de aproximación al Aeropuerto Internacional Scholes, presuntamente en medio de condiciones meteorológicas adversas, entre ellas la presencia de niebla en la zona, en una misión médica en coordinación con la Fundación Michou y Mau.
El accidente dejó un saldo de seis personas fallecidas, entre ellas el menor que era trasladado para recibir atención médica especializada, así como integrantes de la tripulación y personal médico que participaban en el traslado. Hubo dos sobrevivientes.
En tanto, autoridades y organizaciones médicas informaron que Miriam de Jesús Rosas Mancilla, enfermera que sobrevivió al accidente, se encuentra estable y fuera de peligro. La originaria de Jalisco permaneció bajo observación médica durante varios días en un hospital de Texas.
Según reportes, Miriam de Jesús fue dada de alta y trasladada a México el pasado 30 de diciembre. Actualmente continúa con un proceso de rehabilitación física y recibe atención psicológica.
La otra sobreviviente del siniestro, Julia Aracelis Cruz Vera, madre del menor fallecido, también se reporta estable y continúa bajo atención médica en Estados Unidos, conforme a los protocolos establecidos por las autoridades sanitarias.
Previamente, las autoridades mexicanas aseguraron que mantienen coordinación permanente con las de EU para esclarecer las causas del desplome. En tanto, las investigaciones continúan a cargo de las instancias correspondientes, las cuales analizan tanto las condiciones meteorológicas registradas el día del accidente como posibles factores técnicos que pudieron influir en el siniestro.
La aeronave siniestrada era un Beechcraft King Air 350i, utilizado en una misión humanitaria y médica. El avión se precipitó al mar cuando realizaba maniobras de aproximación al Aeropuerto Internacional Scholes, en condiciones meteorológicas adversas, principalmente por la presencia de niebla.
En el vuelo viajaban ocho personas, entre ellas personal médico, tripulación y pacientes que serían trasladados para recibir atención especializada. El accidente dejó un saldo de al menos cinco personas fallecidas, incluida una menor de edad, mientras que dos personas sobrevivieron y continúan bajo atención médica.
En tanto, la Secretaría de Marina informó que mantiene coordinación permanente con las autoridades estadounidenses para esclarecer las causas del accidente y brindar acompañamiento a los familiares de las víctimas durante el proceso de repatriación.
Las investigaciones sobre el desplome continúan a cargo de las instancias correspondientes de ambos países.
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FGR