Daño ambiental, deuda, golpe a pequeños empresarios...

Fallas y vacíos de Fonatur pegan a emblemático club de Acapulco

Acusan organizaciones afectación a venados en resguardo; falta de claridad sobre nueva vocación del histórico club de golf genera incertidumbre

Vista aérea del campo de golf, en imagen de archivo.
Vista aérea del campo de golf, en imagen de archivo. Foto: Especial

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) asumió en abril, de manera irregular, el control total del histórico Club de Golf Acapulco, un terreno federal de más de 20 hectáreas en la exclusiva zona de Icacos, después de que la asociación civil que lo administró por décadas colapsara financieramente con una deuda superior a 28 millones de pesos.

De acuerdo con una revisión de La Razón, la entrega física, jurídica y administrativa del terreno a Fonatur se realizó el 22 de abril de 2025; sin embargo, el acuerdo que formalmente la autoriza para asumir el control fue firmado hasta el 8 de agosto, casi cuatro meses después.

  • El Dato: Organizaciones denunciaron que la suspensión del sistema de riego del campo provocó la pérdida de acceso a agua y pasto, principales fuentes de alimentación de venados.

Durante ese periodo, Fonatur operó el espacio bajo un esquema “provisional”, sin el respaldo legal definitivo, según consta en el acta administrativa inscrita en el Registro Público de la Propiedad Federal el 14 de mayo.

El documento oficial no aclara las razones de ello ni qué actividades realizó Fonatur durante esos meses sin autorización formal.

Otra de las cuestiones que genera preocupación tanto en términos ambientales como para pequeños empresarios que dependen del club es el cambio de uso del espacio bajo un nuevo modelo que no termina de aclararse.

Según el acuerdo administrativo DST-007/2025, firmado el 8 de agosto por el presidente del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin), Pablo Israel Escalona Almeraya, la transferencia del inmueble a Fonatur se da con la finalidad de que este organismo lo administre “para su consolidación como unidad de negocio” y área pública.

Ejemplos de especies de venados que habitan el predio.
Ejemplos de especies de venados que habitan el predio. ı Foto: Especial
  • 28 mdp es la deuda del “Acapulco dorado”

El acuerdo oficial no menciona consultas con la comunidad acapulqueña sobre el cambio de uso del espacio, que originalmente se consideraba “zona habitacional de alta densidad”, que establece límites básicos para asegurar un desarrollo ordenado y sostenible, y tampoco detalla qué proyecto se desarrollará ni su impacto ambiental.

Esta doble definición de área pública y unidad de negocio no especifica si se mantendrá como un espacio deportivo accesible o se convertirá en un desarrollo turístico comercial; tampoco aclara qué pasará con los socios actuales y los pequeños empresarios que se han desarrollado en ese entorno.

Por ejemplo, los arrendatarios del gimnasio, spa y centro de belleza que operaban bajo contratos con la asociación civil que administraba el club, ahora deben regularizar su situación directamente con Fonatur mediante nuevos acuerdos, que no existen.

Si bien los socios actuales lograron garantizar la permanencia de sus membresías bajo las mismas condiciones, aún esperan recibir contratos que el fondo nacional prometió enviar por correo electrónico. Además, ninguno de estos grupos ha recibido claridad sobre las condiciones definitivas bajo las cuales operarán una vez que Fonatur ejecute su proyecto de rehabilitación.

IMPACTO AMBIENTAL. Recientemente, la asociación civil Patitas Felices denunció que la operación del Club de Golf por parte de Fonatur genera un daño al hábitat de los venados y otras especies que viven en esa zona, ya que se anteponen las actividades comerciales sobre el bienestar de los animales, como la instalación de una feria y la suspensión del sistema de riego, lo que dejó a los venados sin acceso al agua y pasto fresco, sus principales fuentes de alimentación.

A más de ocho meses desde que tomó posesión, Fonatur, la entidad paraestatal que, por cierto, también es responsable del Tren Maya, no cuenta con un proyecto ejecutivo, o al menos no lo ha hecho público, sobre el futuro de este espacio fundado hace 76 años por iniciativa del expresidente Miguel Alemán.

Las autoridades federales han mencionado que el recinto forma parte del polígono que será intervenido para rehabilitación, pero los tiempos y alcances del proyecto siguen sin darse a conocer.

El Gobierno estatal ha señalado que busca presentar un Acapulco renovado para acoger el Tianguis Turístico 2026, que se celebrará en abril próximo. La nueva imagen del puerto tras la devastación que generaron dos huracanes incluye la revitalización del Centro Internacional de Convivencia Infantil (CICI) y el propio Campo de Golf; sin embargo, para este último, con apenas cuatro meses para alcanzar ese objetivo, la falta de avances visibles genera cuestionamientos.

El campo de nueve hoyos fundado en 1949 fue durante décadas símbolo del “Acapulco dorado”, donde se solía practicar deporte bajo las luces nocturnas del campo, pero la gloria quedó atrás.

La asociación civil que administraba el recinto acumuló años de mala gestión financiera que se agravó con el huracán Otis en octubre de 2023, lo que devastó 80 por ciento de las áreas verdes. El golpe del huracán John en 2024 terminó por hundirlo. La deuda superó los 28 millones de pesos. Tras buscar ayuda con autoridades estatales, municipales y hasta con la Federación Mexicana de Golf, sin éxito, la única salida fue el traspaso al Gobierno federal.

Fonatur prometió sanear las deudas y rehabilitar las instalaciones como parte del plan Acapulco se Transforma Contigo, al cual se han destinado más de 5 mil millones de pesos; sin embargo, no existe un plan público para el saneamiento de los requerimientos millonarios que aún pesan sobre el campo de golf.

El terreno de 200 mil 664 metros cuadrados fue donado al Gobierno federal en 1945 por el Club Deportivo de Acapulco Sociedad Anónima, específicamente para uso deportivo.

La escritura pública de ese año consignó que el espacio incluía “el campo de golf, canchas de tenis, canchas de bádminton y la casa del club”.