La captura de Nicolás Maduro no provocará cambios sustanciales en la dinámica del crimen organizado en México ni en las rutas del narcotráfico que atraviesan la región; sin embargo, sí representa un reacomodo en la narrativa de poder de Estados Unidos (EU) en América Latina (AL) y un mensaje político con posibles implicaciones para la relación bilateral con México, coincidieron académicos y especialistas en seguridad y en relaciones internacionales.
- El Dato: Frente a los hechos ocurridos en Venezuela, Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron un comunicado en rechazo a la injerencia de EU en AL.
En entrevistas por separado, David Saucedo, analista en temas de seguridad, y Víctor Manuel Sánchez, experto en seguridad y académico de la Universidad Autónoma de Coahuila, señalaron que no existen elementos que indiquen una influencia determinante de organizaciones criminales venezolanas en el escenario delictivo mexicano.
Saucedo explicó que, pese a la narrativa impulsada por el expresidente estadounidense Donald Trump sobre el presunto liderazgo de Maduro en el llamado Cártel de los Soles, no se observa una presencia relevante de mafias venezolanas en México. Añadió que, incluso, si se partiera del supuesto de que el mandatario venezolano encabezara una estructura criminal, el descabezamiento de liderazgos no modifica la operación del crimen organizado.
“La dinámica criminal se mantiene, con sucesores que garantizan la continuidad del negocio”, sostuvo.
- 8 millones de personas han sido forzadas al exilio en Venezuela
Asimismo, indicó que, pese a la detención de Maduro, EU no ejerce un control efectivo sobre puntos estratégicos en territorio venezolano, como puertos, aeropuertos o carreteras, lo que pone en duda la posibilidad de un bloqueo real del narcotráfico en las distintas rutas del crimen organizado en la región.
Ambos especialistas descartaron efectos relevantes en las rutas de tráfico de drogas, armas y lavado de dinero en el corto plazo. Señalaron que, aunque Venezuela forma parte de algunas rutas hacia Centroamérica, el Caribe y México, éstas se han diversificado durante años y no dependen de un solo territorio.
Víctor Manuel Sánchez consideró que estas acciones pueden traducirse como una estrategia de presión hacia el Gobierno mexicano en el marco de la relación bilateral con EU.
“No implica que vaya a ser igual en México. Lo que sí es que mete una presión importante al Gobierno de nuestro país y le da una mayor ventaja a EU al momento de negociar temas relacionados con seguridad, extradición de capos y algunos operativos”, precisó.
Desde la perspectiva internacional, Raquel Saed, internacionalista de la Universidad Iberoamericana y conductora del pódcast Hablemos de EU, señaló que la captura de Maduro representa más que un cambio político interno y se ha consolidado como un mensaje de advertencia para otros países de la región.
Saed explicó que, tras un primer momento de impacto mediático, la detención se ha integrado a una narrativa más agresiva por parte de Washington, sustentada en el resurgimiento del discurso de la Doctrina Monroe, proclamada por James Monroe en 1823.
“La idea de ‘América para los americanos’ vuelve a aparecer como justificación para intervenir en países del continente bajo el argumento de remover dictaduras”, afirmó.
Recordó que el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, sostuvo que a Maduro se le ofrecieron alternativas para dejar el poder de manera ordenada, opción que —según la versión estadounidense— fue rechazada por el respaldo de aliados como Rusia e Irán.
Saed advirtió que este enfoque no se limita a Venezuela y podría extenderse como una herramienta de presión política hacia otros países, incluido México. Detalló que, incluso, el propio Trump fue cuestionado por un periodista de Fox News sobre si la captura de Maduro podía interpretarse como un mensaje para México por el tema de los cárteles, a lo que respondió que no lo había considerado así, aunque dejó abierta la posibilidad de evaluar acciones si México no actúa contra el narcotráfico.
Finalmente, la especialista subrayó que la captura del presidente de Venezuela también representa una ganancia política para Trump, en un contexto de cuestionamientos internos sobre la falta de un plan claro para el país latino.
En conjunto, los especialistas coincidieron en que la detención de Nicolás Maduro no modifica de manera inmediata la operación del crimen organizado en México, pero sí refuerza una narrativa de presión política y reposicionamiento estratégico de EU en América Latina, con efectos directos en el discurso regional sobre seguridad.
PAN aboga por una transición pacífica
› Por Ángel Molina
El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, condenó la represión sistemática y la persecución política que, dijo, ejerce el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y se pronunció a favor de una transición pacífica y democrática que permita al pueblo venezolano decidir libremente su futuro.
El líder panista señaló que la crisis política, social y humanitaria que atraviesa Venezuela es consecuencia directa de un gobierno autoritario que ha cancelado la democracia, vulnerado de manera sistemática los derechos humanos y reprimido a la ciudadanía.
Además, afirmó que el gobierno de Nicolás Maduro ha llevado al país sudamericano a una de las peores crisis de su historia, reflejada en millones de personas forzadas al exilio, altos niveles de pobreza y a la existencia de cientos de presos políticos encarcelados por pensar distinto o participar en la vida pública de aquel país.
“Lo que hoy ocurre en Venezuela no es un accidente ni una coyuntura aislada: es el resultado de un régimen que abandonó la democracia, desconoció la voluntad popular y utiliza la represión como mecanismo de control político”, reiteró en el comunicado.
Por ello, Romero reiteró que Acción Nacional respalda una transición pacífica a la democracia, en la que se garantice a la ciudadanía venezolana la posibilidad de elegir libremente a sus gobernantes, sin fraude, persecución ni injerencias del aparato estatal.
En el comunicado el líder panista exigió la liberación inmediata de todas y todos los presos políticos en Venezuela, ya que consideró que es inaceptable que en pleno siglo XXI se encarcele a personas por razones ideológicas o por su participación política.


