Vaya Martes del Jaguar el que le tocó ayer a la gobernadora campechana Layda Sansores. Y es que la morenista está de nuevo en el centro de las controversias al quedar como la mala del cuento tras la detención, por parte de la policía de su estado, del rector de la Universidad Autónoma de Campeche, José Alberto Abud, por presunta posesión simple de drogas. Y es que varios en esa entidad piensan que hay demasiada coincidencia entre este arresto y el diferendo entre la gobernadora y el rector, a quien la morenista llamó “traidor” por negar que simpatizantes del partido guinda realizaran actos de proselitismo dentro de la universidad. Quienes “piensan mal” comentan que Abud está pagando la factura de exigirle a Layda respeto por la autonomía de la institución. De filón para la mandataria estatal, ayer mismo, la Suprema Corte de Justicia le puso freno a un par de artículos con los que la gobernadora se daba la atribución de autorizar obras públicas, a discreción, sin la participación ni autorización de los municipios. Uf.