El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, afirmó que la reforma electoral que promueve Morena no es un ajuste técnico ni una modernización legal, sino un proyecto que amenaza la pluralidad, la equidad en las elecciones y la democracia mexicana.
Romero subrayó que su partido está a favor de una reforma electoral real, pero se opone a una propuesta diseñada desde el Ejecutivo, sin diálogo con la oposición ni con la ciudadanía, y que buscaría imponer mayorías legislativas que no reflejan el voto popular.
“Cuando el gobierno escribe las reglas, controla al árbitro y compite al mismo tiempo, la democracia deja de existir”, afirmó el dirigente panista, calificando a la iniciativa como la llamada “#LeyMaduro”, en referencia a las reformas que, en su opinión, llevaron a Venezuela al autoritarismo.

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Financiamiento público y crimen organizado
Uno de los puntos más delicados del proyecto, advirtió Romero, es la reducción del financiamiento público a los partidos sin fortalecer la fiscalización, en este sentido, aseguró, podría normalizar la entrada de recursos del crimen organizado en la política, especialmente del narcotráfico, y vaciar los controles contra el dinero ilegal.
El líder panista insistió en que reducir el financiamiento sin mayor fiscalización no combate la corrupción, la legaliza, y subrayó que el PAN no defiende el dinero público, sino los mecanismos que garantizan su control efectivo.
Por otro lado, Romero también alertó sobre lo que considera un intento por debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE) y centralizar funciones que deben permanecer autónomas, lo que, en su opinión, dañaría el sistema democrático mexicano.
“El debilitamiento del árbitro autónomo no ahorra dinero: cuesta democracia. Sin un árbitro autónomo no hay elecciones libres”, señaló.
En este sentido, criticó la intención de eliminar mecanismos de representación proporcional, argumentando que estos cambios permitirían fabricar mayorías que no reflejan la voluntad ciudadana y eliminarían espacios a partidos y minorías.
“Las elecciones se ganan con votos, no con miedo, con dinero ilegal ni con árbitros sometidos. Aquí no está en juego una ley: está en juego la democracia misma de nuestro México”, advirtió.
Por su parte, Luisa María Alcalde, presidenta nacional de Morena, respaldó la reforma electoral y aseguró que la iniciativa no se trata de un “capricho”, como han señalado sus críticos.
“Hoy quiero decirles con claridad: la reforma electoral no es coyuntural, no es producto de un capricho y mucho menos es una iniciativa que busque controlar las elecciones. Al contrario, es una exigencia legítima e histórica del pueblo de México que busca construir una democracia verdadera, más participativa y más cercana a la gente”, aseguró.
En este contexto, expresó su respaldo a la Presidenta Claudia Sheinbaum y afirmó que la reforma busca modificar de fondo el proceso electoral en México. Señaló la necesidad de replantear el papel de los legisladores plurinominales, quienes, dijo, “no salen a las calles a pedir el voto”, así como revisar el presupuesto destinado a los partidos políticos, a la organización de elecciones y al voto en el extranjero.
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LMCT

