Comentan que la familia del expresidente Andrés Manuel López Obrador sigue dando de qué hablar y, particularmente, por aquello de resistirse a tener una vida discreta y ajustarse al principio de la austeridad republicana. Sobrados ejemplos de esa máxima no han dado sus hijos, pero, quien se puso ahora en el centro de la polémica fue la diputada local de Tampico y sobrina del tabasqueño, Úrsula Patricia Salazar, quien, se dijo, echó la casa por la ventana para celebrar su cumpleaños ante unos dos mil invitados que fueron convocados en el Domo Centro de Convenciones del municipio de Ciudad Madero, Tamaulipas, donde Salazar, quien, nos informan, quiere ser alcaldesa de Tampico, aprovechó para anunciar que está “lista para lo que venga”, en una fiesta donde se comió y se bebió holgadamente mientras tocaban mariachis y sonaba música en vivo. Qué tal.

