En medio de un alarmante brote de sarampión que, de acuerdo con algunos expertos, tiene mayor capacidad contagiosa que el Covid-19, el país enfrenta una caída sostenida en el porcentaje de cobertura de vacunas para esta enfermedad febril.
De acuerdo con cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), al cierre de 2024, el último año en el registro, México reportó 80 por ciento de cobertura en la aplicación de la primera dosis de sarampión, 20 puntos menos que en 2020, cuando el registro, que marcó el cierre del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, alcanzó 100 por ciento.
Los datos muestran que en estos años hubo menor respuesta para la aplicación de la segunda dosis contra el sarampión. Mientras que la cobertura para esta toma alcanzó 83 por ciento en 2020, el indicador descendió a 69 por ciento en 2024.
- EL DATO: LA SECRETARÍA de Salud precisó que en Jalisco la cobertura de la primera dosis pasó de 65 a 85%; la segunda, de 64 a 89%, y la tercera, de 61 a 84%, con el objetivo de llegar a 95%.
El titular de la Secretaría de Salud (Ssa), David Kershenobich, dio a conocer que México ha solicitado un plazo de dos meses a la OPS para intentar contener el brote de sarampión que se asentó desde el año pasado, para lo cual se ha decidido adelantar la aplicación de las dosis.
Durante la conferencia presidencial de ayer, el funcionario mencionó que éste es un problema regional en América del Norte y recordó que Canadá ya perdió su estado libre de sarampión, al igual que Estados Unidos, el cual solicitó una ampliación de dos meses para intentar contener el brote, para evitar perder la certificación, a la que México también se anotó.
David Kershenobich especificó que actualmente México dispone de 29 millones 529 mil 75 dosis y precisó que en 2025 se distribuyeron 13 millones 872 mil compuestos, mientras que en lo que va del 2025 se han repartido tres millones 836 mil. Indicó que el año pasado se adquirieron 10.8 millones de preparados y que este año se han comprado 27.36 millones de inyecciones adicionales.
Además, consideró que “tenemos un número suficiente” de vacunas para los próximos dos años, y recordó que los grupos prioritarios incluyen a niñas y niños de un año y 18 meses, menores rezagados de 2 a 9 años, personal de salud y educativo, así como jornaleros agrícolas migrantes. Como medida extraordinaria, anotó, se decidió aplicar una dosis cero a bebés de 6 a 11 meses.
El secretario de Salud atribuyó el brote de sarampión a la pandemia de Covid-19 que impidió la aplicación oportuna de la vacuna a los menores.
Actualmente, destacó, el brote se concentra en los estados de Jalisco y Chiapas y la meta es llegar a un 95 por ciento de vacunación en toda la población, por ser la única vía para controlar la propagación de la enfermedad.
EXPANSIÓN ANTIVACUNAS. La expansión del movimiento antivacunas en México se ha reflejado de manera directa en la disminución de la cobertura de inmunización contra el sarampión, lo que favoreció la reaparición de brotes de una enfermedad que durante años se mantuvo bajo control, advirtieron especialistas, personal médico y padres de familia.
De acuerdo con el testimonio de Magdalena Sánchez Cortés, enfermera de un centro de salud en Casas Grandes, Chihuahua, la difusión de información falsa o distorsionada sobre los efectos de las vacunas ha generado dudas, miedo y rechazo entre algunos sectores de la población, provocando esquemas incompletos, especialmente en niñas y niños.
La enfermera señaló que, a pesar del esfuerzo de las autoridades por aplicar las dosis correspondientes, hay comunidades donde varios padres de familia decidieron no vacunar a sus hijos tras recibir información en redes sociales.
“Es muy grave lo que está ocurriendo. En grupos de WhatsApp decían que la vacuna podía causar enfermedades graves. Al principio dudé que tuvieran esos pensamientos, pero cuando vi casos de sarampión cerca, entendí que el riesgo era no vacunarlos, que no se trataba siquiera de clases sociales. Acá en Chihuahua se ha desatado una ola de espiritualidad, donde a comunidades enteras les hacen creer que no son necesarias las vacunas.
“Escuché muchos mensajes diciendo que las vacunas no eran seguras, que mejor se alimentaran bien, que pidieran al universo protección y vibraran alto; justo salí con una compañera a aplicar vacunas contra el sarampión y en una comunidad al menos cinco madres decidieron no vacunar a sus hijos”, compartió.
Centros de salud, médicos y enfermeras aseguraron que el impacto del movimiento antivacunas se ve diariamente.
“Estamos viendo a padres que llegan tarde cuando ya hay síntomas y, al revisar el cartón de vacunación, notamos que los niños no tienen el esquema completo”, señaló Magdalena Sánchez, y advirtió que la falta de inmunización pone en riesgo a toda la comunidad.
“El sarampión es altamente contagioso. Con coberturas por debajo del 95 por ciento, cualquier caso importado puede generar brotes. La mayoría de los pacientes que atendemos no estaban vacunados”, dijo.