El presidente nacional del PAN, Jorge Romero, entregó en el Instituto Nacional Electoral (INE) una carta dirigida a la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, en la que expresa el rechazo del blanquiazul a la iniciativa de reforma electoral promovida desde el Gobierno federal.
En el documento se argumenta que la enmienda, de acuerdo con lo dado a conocer hasta ahora, comprometería la autonomía de las instituciones electorales y facilitaría la intervención del crimen organizado en los procesos democráticos.
- El Dato: Entre las propuestas que impulsará el PAN destacan la segunda vuelta en elecciones presidenciales y la eliminación de la sobrerrepresentación en el Congreso.
Acompañado por dirigentes del partido, Romero Herrera advirtió que Morena pretende consolidarse indefinidamente en el poder a través de esta enmienda, y señaló que el PAN está preparado para ejercer la resistencia civil pacífica si es necesario para evitar lo que calificó como un retroceso democrático.
En el documento, el dirigente panista planteó cinco ejes de preocupación sobre el proceso de discusión de la reforma electoral que impulsa el Poder Ejecutivo, señalando que su origen viciado y alcance representan un riesgo grave para la democracia mexicana.
Romero Herrera cuestionó que la reforma no surge de un consenso parlamentario amplio ni de una exigencia ciudadana plural, sino del propio Gobierno federal: “En una democracia constitucional, quien gobierna no puede competir y, al mismo tiempo, dictar las reglas del juego; cuando ello ocurre, la reforma nace viciada de origen y se vulnera el principio de equidad”.
- 5 ejes de preocupación planteó el PAN al INE
También rechazó cualquier intento de debilitar la autonomía del INE y de los organismos electorales estatales, instituciones que, aseguró, “garantizan elecciones libres, equitativas y confiables”, y que no son “un gasto prescindible ni una estructura burocrática innecesaria”, sino pilares fundamentales del sistema democrático.
Sobre el tema de la representación proporcional, señaló que el verdadero problema es la sobrerrepresentación artificial, ya que, con una votación de 55 por ciento, un partido controla más del 80 por ciento de la Cámara de Diputados, lo que consideró una distorsión de la voluntad ciudadana.
Asimismo, propuso que cualquier reforma electoral debe incorporar penalizaciones contundentes contra partidos que permitan o se beneficien de la injerencia del narcotráfico y organizaciones criminales, incluyendo la cancelación de su registro.
En su oportunidad, el coordinador de senadores del blanquiazul, Ricardo Anaya, advirtió que el Gobierno federal no pretende mejorar la democracia con su reforma electoral, sino “tomar el control total del INE y de las elecciones”.
El legislador señaló que el oficialismo ya domina los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y ahora busca controlar el último bastión de autonomía electoral.
“Ya tienen el Poder Ejecutivo, tienen el Poder Legislativo, asaltaron el Poder Judicial, ya no existe ningún organismo constitucional autónomo que les haga contrapeso. ¿Qué les falta? Pues les falta el INE y les falta el control de las elecciones”, declaró Anaya en entrevista.
Confirmó que su partido ha presentado diversas iniciativas en ambas cámaras del Congreso y que en las próximas plenarias, de los diputados en Mérida y de senadores en la Ciudad de México, darán a conocer su agenda legislativa en materia electoral.
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MSL


