Nos dicen que quien salió a calmar las aguas, ayer, alrededor de la crispación que se ha suscitado por la aún no terminada iniciativa de reforma electoral, fue la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, a quien le fue encomendada la tarea de tender puentes entre la Comisión Presidencial para redactar este proyecto y las fuerzas aliadas de Morena —los partidos del Trabajo y Verde Ecologista de México—. Más allá de todas las especulaciones en torno a que si PT y PVEM van o no van con el dictamen impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum, la encargada de la política interior del país fue garante al señalar que si hay diálogo y cercanía dentro de la coalición de la 4T también habrá una propuesta legislativa que, ojo, más que complacer intereses partidistas, responda a las demandas de la ciudadanía. Eliminar posibles escollos en la ruta de la nueva reforma es una tarea principal que ya se acomete, nos hacen ver.