Con la novedad de que en algunos estados del norte del país se reconoce que el combate a la delincuencia va acompañado de un reto menos visible, pero igual de determinante: la falta de policías estatales plenamente acreditados. Se comenta que los procesos de reclutamiento avanzan con dificultad, pues una proporción considerable de aspirantes no logra superar los controles de confianza. Según las autoridades, el déficit de personal es un problema arrastrado desde hace años y está ligado tanto a la complejidad del entorno de seguridad como a las exigencias de los propios procesos de evaluación. Esa situación, admiten, ha llevado a valorar ajustes en los filtros de ingreso, aun cuando ello implica riesgos que deben ser cuidadosamente administrados. ¿Será que la tarea de fortalecer a las corporaciones locales es a largo plazo? ¿A un muy, pero muy largo plazo? Atentos.

