Un bebé de un año y medio de edad falleció tras presentar complicaciones graves asociadas al sarampión, en un contexto nacional marcado por el aumento sostenido de contagios desde el año pasado. La Secretaría de Salud de Tlaxcala confirmó la defunción, que se suma al panorama de expansión del brote en el país; ante ello, especialistas llaman a extremar cuidados.
De acuerdo con la autoridad sanitaria, el menor —originario de Puebla— no contaba con su esquema completo de vacunación contra el sarampión. El 25 de enero presentó fiebre de 38 grados y dos días después desarrolló una erupción cutánea aguda, tos, conjuntivitis y crecimiento de ganglios retroauriculares.
- El Dato: De acuerdo con la Cartilla Nacional de Salud, se deben aplicar dos dosis contra el sarampión: la primera al cumplir 12 meses de vida y el refuerzo a los 18 meses.
Tras presentar dificultad respiratoria, fue ingresado el 28 de enero a un hospital general y posteriormente trasladado al Hospital Infantil de Tlaxcala, donde se activó el protocolo por caso sospechoso de sarampión.
El diagnóstico reportó insuficiencia respiratoria grave, choque, vasoplejía y disfunción miocárdica. A pesar de recibir antibióticos sistémicos, vitamina A, inmunoglobulina y manejo intensivo, el menor falleció la mañana del 30 de enero.
Con base en el último informe diario del brote de sarampión en México, el país acumula siete mil 909 casos confirmados y 27 defunciones en el periodo 2025–2026. Tan sólo en las últimas 24 horas se reportaron 107 nuevos contagios.
De acuerdo con expertos en salud infantil, como María del Carmen Cortes, de la Universidad de Guadalajara (UdG), cerca del 20 por ciento de los pacientes no vacunados requiere hospitalización.
“Uno de cada 20 desarrolla neumonía; uno de cada mil puede sufrir encefalitis —inflamación del cerebro que puede dejar secuelas permanentes— y entre uno y tres de cada mil fallecen”, señaló.
Además, la especialista advirtió que existe el riesgo de “panencefalitis esclerosante subaguda, una complicación neurológica tardía y mortal”.
La pediatra dijo que los lactantes son particularmente vulnerables, porque su sistema inmunológico aún está en desarrollo y muchos no han completado su esquema de vacunación, lo que los deja expuestos a cuadros más graves.
Por su parte, el neurólogo Amador Velázquez señaló que los menores son el grupo más afectado: el rango de 1 a 4 años concentra mil 205 casos; el de 5 a 9 años suma 953. Los menores de un año presentan la tasa de incidencia más alta del país, con 46.88 casos por cada 100 mil habitantes.
“Es necesario y urgente aplicar cercos sanitarios en las escuelas, incluso en los puentes largos hacer revisión exhaustiva de la situación sanitaria de los menores de edad, para que esto no se haga un problema más grande”, dijo.
La Academia Mexicana de Pediatría (AMP) ha reiterado que la inmunización oportuna con la vacuna triple viral (SRP: sarampión, rubéola y parotiditis) es la medida más efectiva para prevenir la enfermedad y cortar la cadena de transmisión.
El organismo recomendó verificar que niñas, niños, adolescentes y adultos cuenten con esquemas completos de vacunación, aplicar dosis de rescate en personas sin antecedente y reforzar la inmunización en contextos de brote. Esto incluye, cuando la autoridad sanitaria lo indique, la aplicación de dosis adicionales como la llamada “dosis cero” en menores de 6 a 11 meses de edad en zonas de alta transmisión.
Asimismo, subrayó la importancia de acudir de inmediato a los servicios de salud ante síntomas como fiebre y exantema (erupciones en la piel), evitar la automedicación y fortalecer la detección oportuna de casos para aislarlos y prevenir nuevos contagios. La vigilancia epidemiológica, la notificación inmediata y las campañas de vacunación masiva son herramientas clave para contener el brote.
La AMP señaló que México puede revertir este retroceso si logra recuperar las coberturas de vacunación, lo que no sólo permitirá controlar el sarampión, sino también evitar la reemergencia de otras enfermedades como tos ferina, rubéola, poliomielitis y difteria.
Además, tras confirmarse casos de sarampión en Puebla, largas filas de padres y madres de familia se formaron desde temprano en centros de salud para vacunar a sus hijos y reducir el riesgo de infección, evidenciando el creciente interés y preocupación de las familias por proteger a las niñas y niños.
En escenas difundidas por medios locales, como en Cuauhtémoc, Chihuahua, familias fueron grabadas llevando a sus hijos a vacunarse contra el sarampión tras el repunte de contagios de esta enfermaedad relacionados con un brote que se extendió desde comunidades fronterizas.
Camila Rodríguez Robles, vecina de la comunidad, dijo al ser entrevistada que vacunaba a sus hijos “para que se sientan más protegidos y que si llegan a infectarse, no les afecte tan gravemente”.
Estos testimonios reflejan el miedo de las familias a la enfermedad y la urgencia por inmunizar a sus hijos frente a la evidencia de contagios y casos graves, en un contexto de baja cobertura vacunal en varios sectores de la población.
La difusión de posibles casos entre menores en el Estado de México ha generado temor e incertidumbre entre padres de familia, ante el riesgo de contagio en escuelas y comunidades.
En estados con brotes como Chihuahua, Jalisco o Chiapas, las autoridades locales han llamado a las familias a revisar y completar sus esquemas de vacunación, porque más del 90 por ciento de los casos se observan en personas sin antecedentes de vacunación.