La Cámara de Diputados dio un paso para fortalecer la protección contra la violencia hacia las mujeres tras aprobar por unanimidad la llamada “Ley Valeria”, una reforma que propone tipificar el delito de acecho o stalking en el Código Penal Federal. La iniciativa ahora deberá ser discutida en el Senado de la República para que pueda entrar en vigor en todo el país.
La reforma plantea una adición al artículo 266 del Código Penal Federal para reconocer el acecho como delito, una conducta caracterizada por la vigilancia persistente y el control constante sobre una persona, incluso mediante el uso de tecnologías digitales.
La doctora Amanda Columba Real Beltrán, profesora de la Escuela de Derecho del CETYS Universidad campus Mexicali, explicó que esta conducta implica una vigilancia continua y reiterada hacia la víctima con la intención de intimidarla o controlar su vida cotidiana.

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“Esta conducta no solamente invade la privacidad y la libertad de las personas, sino que provoca un miedo constante, trastornos en su vida cotidiana e impacto en su bienestar, provocando afectaciones a su estabilidad emocional por la conducta persistente de quien acecha”, señaló.

El acecho puede realizarse mediante distintos medios, como el seguimiento físico, mensajes insistentes, vigilancia digital, uso de redes sociales o incluso dispositivos de rastreo.
La especialista detalló que, a diferencia de otros tipos de acoso, el acecho no necesariamente implica contacto físico, amenazas explícitas o connotación sexual.
Lo que caracteriza a esta conducta es la repetición sistemática de acciones de vigilancia o persecución que generan miedo e inseguridad en la víctima, afectando su libertad y su estabilidad emocional.
De acuerdo con la académica, aunque cualquier persona puede ser víctima de acecho, las mujeres suelen enfrentar mayor riesgo, especialmente en contextos de violencia de género o tras la ruptura de relaciones sentimentales.
“Esta conducta no solo causa intimidación en las víctimas, sino que en muchos casos representa una fase previa a delitos más graves, como lesiones o feminicidio”, advirtió.

La iniciativa lleva el nombre de Valeria Macías, profesora universitaria originaria de Monterrey, Nuevo León, quien denunció haber sido víctima de acecho durante más de ocho años por parte de un exalumno.
Según su testimonio, los vacíos legales existentes dificultaron frenar las conductas de su agresor, lo que la llevó a impulsar un marco jurídico que brinde mayor protección a las víctimas y permita actuar con mayor rapidez ante estos casos.
La propuesta busca establecer mecanismos de denuncia más ágiles, medidas de protección para las víctimas y capacitación obligatoria para autoridades encargadas de atender este tipo de situaciones.
Aunque algunos estados del país ya han tipificado el delito de acecho, la legislación aún no está homologada a nivel federal.
Entre las entidades que cuentan con esta figura legal se encuentran Nuevo León, Guanajuato, Coahuila, Estado de México, Querétaro, Colima, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Tamaulipas y San Luis Potosí.
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LMCT

