Mucha indignación ha desatado —una vez más— la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, quien ahora salió con que dos de las mujeres que participaron en las movilizaciones del pasado 8 de marzo podrían enfrentar penas de hasta 37 años de prisión, ya que, dijo la mandataria estatal, fueron acusadas de homicidio calificado en grado de tentativa. Pero todo se pone más feo: la gobernadora externó su sorpresa porque estas mujeres que —no sobra aclarar— fueron detenidas bajo criterios arbitrarios por parte de la Policía de Campeche, según denunciaron activistas, cometieron agresiones “de carácter criminal”. Entonces, expresó Sansores: “¿Qué vivirán para que tengan ese dolor, esa rabia contra el mundo?”, una pregunta que, reprocharon varias colectivas defensoras de mujeres, resonó todavía con más violencia de la que ella denuncia. Nos dicen, además, que este anuncio lo hizo en un espacio televisivo —su aclamado Martes del jaguar—, donde difundió las detenciones como si hubiera sido la captura de alguno de los capos más buscados. Caray.

