Dicen que justo cuando el horno no está para bollos —cuando ya hemos cachado a varios candidatos, alcaldes u otro tipo de funcionarios metidos en malas mañas— a los legisladores locales de Michoacán les pareció oportuno eliminar la famosa carta de antecedentes penales de los requisitos legales para buscar la candidatura a algún cargo de elección popular en esa entidad. Pues bien, por estos días, el Congreso estatal aprobó —y por amplia mayoría— reformar el Código Electoral michoacano para dejar fuera este documento, al argumentar que con esta medida se elimina “una simulación normativa”. En este apartado destacaron las justificaciones de la diputada Diana Espinoza Mercado, presidenta de la Comisión de Asuntos Electorales, quien subrayó que “derogar la carta de antecedentes penales no abre la puerta a la delincuencia” pues, según ella, lo que hace más bien “es eliminar un requisito que los máximos tribunales del país ya consideraron inconstitucional y, además, ineficaz para acreditar la elegibilidad”. Uf.

