Y nos piden no perder de vista la suma de voces que se ha venido dando dentro de la 4T en favor de la decisión del Gobierno de rechazar el informe del Comité de Desaparición Forzada de la ONU. Fue ayer el Gobierno de la Ciudad de México, a cargo de Clara Brugada el que rechazó “el uso político del dolor de las familias de las personas desaparecidas para atacar al Gobierno de México”. En un posicionamiento difundido ayer, la administración local dio cuenta de su apoyo a la respuesta que dio la Secretaría de Relaciones Exteriores al “cuestionable” informe. Se basa fundamentalmente en hechos ocurridos de 2009 a 2017; extrapolando lo sucedido durante ese periodo a la realidad actual de México, anotó. Además, no se reconoce la “enorme transformación de la política de seguridad y atención a personas desaparecidas desde 2019. Resulta muy grave que en un informe de tal relevancia no se incluya la evidencia aportada por el Gobierno de México”. Nos hacen ver que quizá otros gobernadores hagan lo propio. Bueno, si acaso llegan a registrar que se está dando un cierre de filas. Atentos.

