Nos dicen que nadie ha visto con los mejores ojos el aumento en el peaje que anunció recientemente Caminos y Puentes Federales (Capufe). Aunque algunos nos hacen ver que esta medida ocurre con frecuencia y no representa un incremento sustancial, sino más bien un ajuste inflacionario, las nuevas tarifas para circular por las autopistas del país llegan en un momento sensible, cuando organizaciones transportistas mantienen sus amagos por desquiciar las carreteras con el argumento de la inseguridad y los altos costos de combustible, que también llegaron en el contexto de conflictos internacionales. Los cuestionamientos a esta decisión incluso se dieron desde el flanco oficialista. Ayer, la diputada federal del PT Margarita García exigió que el titular de Capufe, Carlos Arceo Castañeda, comparezca en San Lázaro para que explique las razones del casetazo y el “pésimo estado” en el que se encuentran algunos caminos de México. La legisladora hasta ofreció su testimonio, al ser una usuaria recurrente de la supercarretera que conecta a Oaxaca con Puerto Escondido. Es la carretera más cara de todo el país, pero están los derrumbes donde inclusive ha habido accidentes y Capufe, dijo, no hace nadaaa. Uf.

