CON EL OBJETIVO de actualizar los criterios con los que se mide la pobreza en el país, la diputada de Morena Celeste Mora Eguiluz propuso que el acceso a tecnologías de la información, Internet de banda ancha y servicios de telecomunicaciones sean reconocidos legalmente “como una carencia social básica, al mismo nivel que servicios como el agua potable o la electricidad”.
La legisladora citó datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024, los cuales evidencian una marcada desigualdad en el acceso a Internet: mientras que en zonas urbanas 86.9 por ciento de la población es usuaria, en áreas rurales la cifra desciende a 68.5 por ciento.
Por ello presentó una iniciativa para reformar el artículo 36 de la Ley General de Desarrollo Social, a fin de que la falta de acceso a este servicio sea considerada formalmente como un indicador de pobreza multidimensional en México.
La también secretaria de la Comisión de Bienestar, señaló que la medición actual de la pobreza se encuentra desactualizada, al no contemplar de manera explícita la conectividad digital como una dimensión de exclusión social. Advirtió que la omisión de este indicador genera un “punto ciego” para el Estado, ya que limita la capacidad institucional para identificar y atender las condiciones de vulnerabilidad de millones de personas que carecen de conectividad.
De aprobarse la iniciativa, organismos como el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social tendrían que incorporar la conectividad digital como un eje fundamental en la medición de la pobreza.