Con la novedad de que la decisión de la Secretaría de Educación Pública, de adelantar el cierre del ciclo escolar, ha provocado más rechazos que respaldos. Y por ello ya un conjunto de entidades, principalmente de oposición, han comenzado a dar arropo a las inconformidades de padres de familia que ven afectada la continuidad de la formación de sus hijos y a quienes también afecta el que éstos vayan a estar nada menos y nada más que tres meses sin clases. Es el caso del gobernador de Nuevo León, Samuel García, quien ha decidido apartarse de la decisión de Mario Delgado. “Aprovechando que nosotros comenzamos antes el ciclo escolar, en el nuevo Nuevo León podemos concluir el 19 de junio. Y del 22 de junio al 8 de julio se habilitarán talleres y campamentos deportivos para que las niñas y niños que lo necesiten, puedan acudir a las escuelas en ese periodo”, refirió ayer. Y ha soltado un mensaje que ya en otras entidades están pidiendo que se adopte: “Queremos que nuestro estado siga siendo el mejor lugar para educarse”. Vale la pena recordar que en Nuevo León sí habrá Mundial, argumento que se dio para justificar el recorte del ciclo. Pendientes.
Rechaza informes sobre la revisión a consulados
