Parece, se nos hace ver, que los morenistas no sólo intentan ponerse más las pilas para fiscalizar a sus afiliados, también están mirando la paja en el ojo ajeno, como en Nuevo León, donde legisladores locales del partido guinda ya están buscando apoyo de la dirigencia nacional para poner lupa al gobernador emecista Samuel García y a su esposa, Mariana Rodríguez, a quienes acusan de promocionar su imagen a través de una empresa que está ligada a su familia. Aunque Samuel no ha abordado bien estos señalamientos en particular, sí aclaró que la pauta con la que se publicita en todo el país de ninguna manera recibe financiamiento del gobierno que encabeza. “Nuevo León sabe que, desde que fui diputado y entré al servicio público, dono mi sueldo, prerrogativas y todas las prestaciones de gobierno. No recibo un sólo peso del estado. Mucho menos de sus proveedores”, dijo en una respuesta a las críticas. Por lo pronto, pendientes.


