El proyecto Perfect Day, que Royal Caribbean busca desarrollar en Mahahual, Quintana Roo, no recibirá autorización ambiental federal, anunció la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, tras semanas de revisión oficial, protestas ciudadanas y advertencias por posibles daños a arrecifes, manglares y ecosistemas costeros.
La funcionaria afirmó que la empresa ya explora la posibilidad de retirarse del proyecto, pero aclaró que la postura de la secretaría no depende de esa decisión corporativa. La dependencia pasó así de mantener el expediente bajo evaluación a fijar una posición de rechazo.
Hasta este martes, Michael Bayley, presidente y director ejecutivo de Royal Caribbean International, respondía desde su perfil personal de LinkedIn a reclamos que ciudadanos le dejaron de manera directa por el proyecto en Mahahual. Los mensajes formaron parte de la presión pública contra el complejo turístico que detonó cuestionamientos por su posible impacto ambiental en una zona ubicada frente a ecosistemas arrecifales.
El parque acuático contemplaba intervenir más de 90 hectáreas de selva y manglar para construir toboganes, albercas, playas artificiales, restaurantes y bares, además de recibir hasta 20 mil visitantes al día en una comunidad que apenas supera los dos mil 600 habitantes.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ya había pedido a Alicia Bárcena revisar el proyecto con detalle, ante las protestas y señalamientos de organizaciones ambientales. En su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que el Gobierno federal no permitiría acciones que pusieran en riesgo el equilibrio ecológico de Mahahual.
- EL DATO: LA FIRMA lamentó el rechazo de su proyecto, pero, dijo, “respetamos a las autoridades ambientales de México”.
El análisis ambiental más amplio sobre Mahahual ubicó 45 especies bajo alguna categoría de protección o riesgo en la zona vinculada al proyecto Perfect Day. De ese total, seis aparecen en peligro de extinción, de acuerdo con la revisión elaborada por Greenpeace a partir de datos del Sistema Nacional de Información sobre Biodiversidad de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
La cifra contrastó con lo reportado por la propia Manifestación de Impacto Ambiental presentada por la empresa. En su área de influencia indirecta, el documento registró 59 especies de fauna silvestre, de las cuales 15 tienen algún nivel de riesgo. Ese grupo incluyó seis amenazadas, seis sujetas a protección especial y tres en peligro de extinción.
Greenpeace amplió el análisis a un radio de 2.5 kilómetros alrededor del proyecto y documentó 306 especies potenciales. Dentro de ese universo, identificó un tipo de anfibio, ocho reptiles, 35 aves y un mamífero incluidos en la Norma Oficial Mexicana 059, que clasifica a las especies nativas bajo categorías de riesgo.
Entre las variedades en peligro de extinción señaladas en este entorno aparecen la tortuga caguama, la tortuga carey, la garceta rojiza, el zopilote rey, la cigüeña jabirú y el mono araña centroamericano.
La Manifestación de Impacto Ambiental también mencionó especies sensibles en la zona, como la tortuga blanca, el ocelote y el tigrillo.
Además del pronunciamiento presidencial, el expediente acumuló más de 14 mil opiniones ciudadanas durante la consulta pública. Comunidades, especialistas y organizaciones ambientales entregaron observaciones técnicas contra el desarrollo turístico.
