Lo lograron, finalmente lo rompieron, alguien que siempre estaba sonriendo en los reality shows… Así es, amanecemos con la noticia de que el diputado federal Sergio Mayer renunció a Morena. Y sí, con carácter irrevocable. No vaya a ser que a alguien se le ocurra rogarle porque no va a lograr nada. Aunque el exgaribaldi explicó que su decisión responde a motivos personales, es sabido que los morenistas se sentían muy incómodos con tenerlo en sus filas sobre todo tras la controversia que generó por desafanarse de sus responsabilidades parlamentarias con el argumento de ir a representar los intereses de las y los mexicanos, y hasta de los latinos, en un programa en Miami. Otras voces dicen que las motivaciones que llevaron a Mayer a dejar la 4T quizá tengan que ver con la ley inspirada justamente en él, que plantearon sus propios compañeros, para comenzar a regular eso de que un diputado o diputada pueda simplemente pedir licencia sin justificación. Nos dicen que sería difícil que el actor pudiera cumplir su ya manifestado sueño de convertirse en Jefe de Gobierno de la CDMX sin la 4T.


