Con la novedad de que ningún diputado de Morena salió a responsabilizarse del desplegado en favor de Raúl Castro emitido supuestamente por diputados de Morena que forman parte del Grupo de Hermandad México-Cuba. Dieron varios pasos atrás al enterarse de que el subsecretario de Estado, Christopher Landau, le había puesto el ojo encima al documento de incendiaria redacción —entre las partes más tranquilas condenaba la “criminalización” de a quienes denominaba “iconos revolucionarios”—. Es sabido que el funcionario, quien fue embajador de Estados Unidos aquí, ha anunciado el retiro de visas a varios de quienes de dientes para afuera son antiestadounidenses, pero bien que tienen visa para ir por allá de paseo o de negocios. Tuvo que ser el vocero guinda, quien desestimó el documento que, por cierto, difundió con mucho orgullo la embajada cubana, por no ceñirse a los cánones que dicta el grupo parlamentario. Hasta ahora, ningún legislador guinda se ha hecho responsable de la publicación, sólo el embajador cubano, Eugenio Martínez, ha publicado en redes un mensaje de apoyo de la diputada Magdalena Rosales. ¿Y los demás?


